El Norte de Castilla

Componentes de Tricicle, en una actuación.
Componentes de Tricicle, en una actuación. / El Norte

«No necesitamos hablar para hacer reír, emocionar y conmover»

  • Joan Gracia, integrante de Tricicle, presenta el espectáculo 'Hits', que se representará este sábado y domingo en el Teatro Ortega de Palencia

Desde 2010 no actúa Tricicle en Palencia. Fue en el Festival de Teatro, que ese año lo inauguraron. Este fin de semana, el popular trío de cómicos actúa en el Teatro Ortega con el ‘Hits’, que es un espectáculo que, como dice el título, reúne los grandes éxitos, un resumen de los mejores gags, las mejores situaciones, los mejores momentos de Tricicle, en cuarenta años de vida profesional. Joan Gracia, forma parte de este singular grupo que basa su humor en la mímica junto a Paco Mir y Carles Sans.

–¿Cómo ve la trayectoria del grupo a través del tiempo?

–No podemos valorar mejor estas cuatro décadas, porque hemos tenido muy buenas críticas, hemos gustado al público, hemos hecho lo que más nos gusta, que es actuar, hemos viajado por todo el mundo, hemos conocido a muchísima gente gracias a nuestro trabajo y nos ha dado de comer y, más o menos, bien. La valoración es un diez, porque no hay nada mejor en el mundo que hacer lo que te gusta, y lo que nos gusta a nosotros es hacer reír. La risa deja felicidad, satisfacción, buen recuerdo, buen rollo… Estamos encantados con estos cuarenta años de mucho trabajo, de muchos viajes, mucho cine… Hemos hecho de todo. Cuando nos preguntan cuál es el secreto de permanecer tantos años juntos, respondemos que es el éxito, porque si hubiéramos tenido fracasos, nos hubiéramos culpado el uno al otro de cuál es la causa de ese fracaso, pero como nos ha ido siempre bien...

–Qué criterios han tenido para seleccionar los números?

–Hemos seleccionado los que más nos gustan y también los que podíamos recuperar ahora. Hemos elegido situaciones que tenemos a montones que nos gusta hacer y sabemos que al público les gusta. Hemos cogido un gran abanico de todos los espectáculos, tanto para la gente que nos ha visto en directo como para los que nos han visto por televisión. Abarcamos un par de generaciones. También en nuestra web la gente puede entrar y votar las mejores situaciones, que curiosamente coinciden con las que nosotros hemos seleccionado.

–‘Hits’ son las iniciales de humor inteligente, trepidante y sorprendente. ¿Esta es la definición del humor de Tricicle?

–Sí. Somos producto del mundo de la televisión, que va a una velocidad trepidante –en veinte minutos te venden un coche–. Somos también hijos del cine de acción trepidante, y definimos nuestro humor de inteligente. ¿Cómo no lo vamos a considerar nosotros así? La crítica nos lo ha dicho también muchas veces. Hacemos un humor sorprendente porque intentamos siempre sorprender, porque el humor es sorpresa, supone darle la vuelta a la realidad o verla desde otro ángulo y con este giro, sorprender al público.

–Cómo se les ocurrió orientar el espectáculo en torno al cuerpo humano como protagonista absoluto.

–Por razones diferentes. Coincidimos los tres en el Instituto Teatro de Barcelona estudiando Mimo y Pantomima. A mí me gustaba el mundo del teatro, pero no había pensado nunca ser actor. En lugar de un gimnasio para estar en forma, me apunté a clases de teatro corporal y danza y me encantó. A la vez, vi en aquel momento una serie de espectáculos de Lindsay Kemp, Magic Circus, Els Comediants, Els Joglars..., que hacían un teatro no convencional, donde la acción y el cuerpo jugaban mucho. Paco era estudiante de Bellas Artes, se fue a bailar al Instituto Teatro y se encontró con un ambiente que le encantó, y sin dejar Bellas Artes, también se metió en mimo. Y Carles hacía interpretación, pero tiene unas grandes dotes gestuales. Elegimos este tipo de espectáculos sin saber que cuarenta años después íbamos a actuar en Palencia. Cuando empiezas, no piensas que algún día puedes llegar a llenar teatros. Quizás ahora los jóvenes sí se preparar para llegar a interpretar una telenovela de éxito. Los chavales quieren ser actores para ser famosos, lo cual no es ilícito, pero nosotros teníamos una imagen más romántica o bohemia de la vida. En aquel momento solo con actuar en la calle y que la gente nos aplaudiese teníamos bastante.

–De hecho, usted proviene del mundo de la banca.

–Fui empleado de banca sabiendo que algún día dejaría de serlo y no por el teatro sino por algo que realmente me gustase. Era empleado de banca porque me metió allí la familia con lo que entonces se llamaba un enchufe y ganaba dinero en aquel momento.

–¿Además del éxito que decía para mantenerse cuatro décadas habrá alguna razón que justifique esos éxitos?

–He dicho que hemos tenido éxitos, pero eso no significa que se abra una caja mágica y salga un espectáculo. El primero, ‘Manicomic’, salió de una serie de muchísimas actuaciones en los cafés-teatro. En el segundo espectáculo olvidamos los squetch y cogimos un tema principal que era el mundo de la aviación. Lo que siempre nos ha preocupado es evolucionar y sobre todo cambiar de formato y de idea. Hemos hecho un espectáculo sobre el mundo del terror, otro sobre una marca deportiva como si fuera un publirreportaje, otro sobre el mundo de la televisión y de las sitcom, sobre la teoría de la silla, sobre los beneficios de la risa donde nosotros éramos doctores y e impartíamos una conferencia sobre la risa… Siempre hemos buscado formatos y puestas en escena muy diferentes, y supongo que eso es lo que a la gente le ha encantado, no ver siempre lo mismo.

–Una de las claves de su éxito es que han demostrado que se puede hacer humor sin palabras.

–Nosotros no hablamos porque no necesitamos hablar. El público no se pregunta en ningún momento por qué no hablamos. No hacemos códigos mímicos que significan palabras, sino que hacemos acciones. Un hombre tropezándose y cayéndose es una acción, divertida o no, pero es una acción. Nosotros hacemos un teatro de acción cómico donde no es necesaria la palabra.

–Y también han demostrado que a través del gesto se puede emocionar, conmover y despertar sentimientos de todo tipo.

–Tratamos al ser humano, y no al de Barcelona, al inglés, japonés, palentino o de Sevilla, sino al ser humano que tropieza, se enamora, discute… No un ser humano enclavado en una clase social, una idea política o una religión. No tocamos para nada las cosas de moda. Si se ve ahora ‘Manicomic’ o ‘Exit’, que son de hace más de treinta años, no han pasado de moda, porque las cosas que pasan en ellos son las que le ocurren a los seres humanos. Lo único que cambia es la tecnología que utilizamos en el escenario.

–¿Diez espectáculos parecen pocos en cuarenta años. ¿Eso es que los trabajan muy bien, no?

–Es como una partitura musical. Nos pasamos mucho tiempo encontrando la idea y ensayando.

–¿Hits será realmente su último espectáculo de Tricicle?

–Los tres queremos que sí. Con este espectáculo no vamos a decir adiós de una forma definitiva. Será una desaceleración, es decir, un no apretar tanto el acelerador, como llevamos tantos años haciendo diez meses al año todos los fines de semana. Nos gusta producir y dirigir, y tenemos dos teatros que gestionamos en Barcelona con otros socios y no abandonaremos el mundo del teatro.