El Norte de Castilla

María Isabel Losa: «El Islam valora y da libertad a la mujer, es la religión más feminista»

María Isabel Losa.
María Isabel Losa. / El Norte
  • Portavoz de la Comunidad Ahmadia en Inglaterra y en España, trata de limpiar la mala imagen de los musulmanes tras los atentados terroristas

María Isabel Losa, nacida en Tomelloso (Ciudad Real), se diplomó en Enfermería por la Universidad de Castilla La Mancha. Después de trabajar como promotora de la salud en varios centros educativos de su provincia natal, en 2013, durante una estancia en Londres, realizó un profundo trabajo de investigación comparando las religiones. Tras ese trabajo, decidió convertirse al Islam y entró a formar parte de la Comunidad Ahmadia del Islam, de la que es miembro activo, tanto en Inglaterra como en España. Ha publicado numerosos artículos, ha dado conferencias en universidades, colabora en una emisora de radio en Londres llamada ‘Voice of Islam’ (’La voz del Islam’). El martes ofreció una conferencia en la Casa Junco de Palencia, organizada por la Universidad de Valladolid.

–Mujer, española y musulmana, ¿siente que tiene que renunciar a alguna de sus identidades?

–En absoluto. Estas características pueden ir muy unidas, y de hecho lo son. Soy muy española, poseo mucho amor y orgullo por mi país, y a la vez creo en Dios, el Islam es mi religión, y ello no me limita dejar mis orígenes. La lealtad al país en el que uno reside es una enseñanza básica del Islam, pues ayuda a que todos trabajemos hacia una misma dirección, y hagamos del país en el que residimos un hogar justo y lleno de paz para todos.

–Y conversa, ¿cómo aceptan las musulmanas la conversión de las europeas?

–Muy bien. El Islam es una religión universal, así es como nos lo enseñó el Profeta Muhammad. Cuando un nacido musulmán ve que la religión de Dios está siendo aceptada por personas de otros orígenes, es algo que ellos admiran. No debemos conferir una religión a una zona geográfica. Hay cristianos en muchos países, desde Europa, América, África, pero también los hay en países árabes como Líbano o Siria, o incluso Pakistán. Igualmente, musulmanes existen fuera de las fronteras árabes. El Islam es la religión de mayor crecimiento y aceptación por parte de europeos o americanos.

–¿Es usted feminista o cree que las feministas solo ven a las musulmanas como esclavas?

–Si aceptamos que feminismo es el movimiento que reivindica los derechos de la mujer, y objeta la dominación de los hombres sobre las mujeres, entonces soy feminista. Y el Islam es la religión más feminista de todas. Si investigamos un poco, el Islam fue la primera religión que estableció los derechos de la mujer, y han sido implementados en nuestro país en el siglo XX. El problema que nos encontramos ahora es que en muchos países musulmanes se están abandonando estas enseñanzas islámicas. El verdadero Islam defiende a la mujer, la valora, reivindica su papel, le da libertades para trabajar, para formarse, para ser independiente, para tener las mismas oportunidades.

–¿Detrás de cada pañuelo no hay un padre autoritario, un imam radical o un marido opresor?

–Tristemente los hay, pero eso no es Islam. Las adolescentes, o las mujeres son libres del uso de velo. Ningún imam o marido o padre debe forzarnos a usar el velo o a no usarlo. Pero hay que aclarar que el uso del velo está presente en todas las religiones, desde la cristiana, la Judía, la hindú, la budista. Las monjas cristianas o las taoístas, las seguidoras de Zoroastro, o las musulmanas, en todas el uso del velo se considera como un mandamiento de Dios.

–Las religiones se llevan peor con las mujeres que con los hombres. ¿Más el Islam, que es una de las más cuestionadas por su carácter patriarcal y androcéntrico?

–El Islam trata a hombres y mujeres por igual, con las mismas posibilidades, con derechos y deberes, pero ambos por igual. El problema radica en la falta de práctica de estas enseñanzas por parte de los países musulmanes. En toda enseñanza o en toda religión, con el tiempo se pierde su origen, unos u otros añaden innovaciones. Esto pasa en el Islam.

–¿Cómo explica que la ley islámica sea tan dura con las mujeres, por ejemplo con castigos en caso de adulterio?

–El caso del adulterio es otro error común. Esta práctica existe de forma incorrecta en algunos países musulmanes donde la mujer es lapidada si es acusada de adulterio. La práctica de la lapidación ya existía desde antes de la creación del Islam en países de África y Asia, y era la forma más practicada de castigo. A día de hoy, existe la común creencia de que la lapidación o la mutilación genital es algo propio del Islam, pero en realidad no lo es.

–¿Es imposible derribar la mala imagen que arrastra el Islam desde los atentados del 11-S y del 11-M?

–Es posible y esa es nuestra esperanza. Tristemente los actos de estos susodichos musulmanes han hecho que el Islam ahora posea una imagen deformada y muy lejos de lo que en verdad es. En el Sagrado Corán existe un versículo que dice ‘Quien mata a una persona es como si matara a toda la humanidad’, por lo que actos como el 11S, o el 11M, no tienen cabida en el Islam y no podemos llamar como musulmanes a las personas que los realizaron.

– Aunque residente en Londres, trabaja por un Islam ‘más español’, contemporáneo y que descubra el verdadero valor de la mujer?

–Es mi labor, limpiar el nombre el Islam en la sociedad española y mostrar que en verdad sus enseñanzas se basan en el respeto, la tolerancia, el amor. Islam y España son compatibles, y pueden ir de la mano. Mis esfuerzos se centran en concienciar a las mujeres de que en realidad Islam nos defiende más que otras religiones. Islam significa literalmente paz.