El Norte de Castilla

Cevico Navero aprende a hacer adobes

‘El cerela’ desenmolda un adobe.
‘El cerela’ desenmolda un adobe. / Luis Antonio Curiel
  • La localidad ha disfrutado de un taller de elaboración de adobes y además contará con una demostración sobre carbón vegetal

Como cada año en la época estival, Cevico Navero ha organizado un taller de elaboración de adobes a cargo de Antonio Matías ‘el Cerela’. Una actividad que se ha llevado a cabo por quinto año consecutivo y que este año tuvo como marco la plaza del Palacio, donde se reunieron numerosos niños y mayores. Además, los asistentes tuvieron la oportunidad de conocer los juegos de antaño y disfrutaron haciendo rodar la veleta –juego típico de Cevico Navero que se practicaba en San Marcos–, el hinque, el aro, la peonza, las canicas y la tanguilla, entre otros. Previamente, algunos vecinos cavaron la tierra utilizando las azadillas y palas.

Antonio Matías, promotor de la iniciativa desde hace cinco años, explicó las distintas fases de la elaboración de adobes y recordó la tradición que existía en el Cerrato y en Cevico Navero sobre este tema. «En mi familia siempre hemos hecho adobes, por lo que conozco muy bien esta tradición adobera. Con este tipo de actos, hacemos que niños y jóvenes conozcan más a fondo los oficios de antaño, nuestras tradiciones y los juegos de la infancia», señaló Antonio Matías, que también cuenta con varios libros en los que ha recogido sus vivencias.

‘El Cerela’ explicó el proceso de elaboración de adobes. En un primer momento, se cava la tierra, se echa agua y paja de trigo ya trillada y se pisa el montón de tierra. Después se deja reposar durante unas horas y se procede a la preparación de los adobes mediante los moldes, que pueden tener fondo o no. En Cevico Navero, este tipo de moldes se conocen como abancal y suelen tener una medida de 40 x 20 y 10 centímetros. Los adobes se dejan secar durante varios días.

Este taller contó con una abancal para niños, más pequeña, lo que les permitió preparar numerosos adobes, a los que pusieron sus nombres y que, una vez completado el proceso de secado, se llevaron como recuerdo del taller. Los adultos también se llevaron los adobes elaborados como testimonio vivo de un oficio que los ceviqueños se empeñan en perpetuar.

Cevico Navero disfrutó con el recuerdo a los adoberos y conoció más a fondo la historia de numerosas familias que se dedicaban a este oficio. La zona del Palacio fue testigo de los juegos del ayer en manos de los niños del hoy. El taller se enmarcó dentro de la XXXIV Semana Cultural y Recreativa organizada por la Asociación Sociocultural Cevico Navero.

Consciente de la importancia de este tipo de oficios, Antonio Matías ha donado algunas piezas relacionadas con la elaboración de adobes y la agricultura al Museo del Cerrato Castellano.

Carbón vegetal

Con motivo del Día del Montanero que se celebra hoy, los ceviqueños dedicados a este oficio harán una demostración de cómo se obtenía el carbón vegetal.

El primer paso es la elección de un buen leñero que permita cortar las ramas para preparar el castillete, que es el horno donde se elabora el carbón, que permanece tapado con hojas y tierra y al que posteriormente prenden fuego, que puede ser desde arriba, por abajo o lateralmente.

La demostración se hará sin tapar para que todos vean el proceso y se completará con una exposición fotográfica relacionada con este noble oficio. El proceso último consiste en cribar el carbón para separarlo de la tierra. Con motivo de esta jornada, los ceviqueños inaugurarán la nueva choza montanera y mostrarán su orgullo por una profesión a la que se dedicaron numerosos hijos del pueblo de Cevico Navero.