El Norte de Castilla

La Cámara Agraria de Palencia formaliza la cuenta atrás para su desaparición

Honorato Meneses, a la izquierda, durante un pleno de la Cámara.
Honorato Meneses, a la izquierda, durante un pleno de la Cámara. / Antonio Quintero
  • El pleno de la entidad plantea hoy la solicitud oficial de extinción a la Junta, primer tramite para el cierre, ante la falta de financiación

El cierre de la Cámara Provincial Agraria de Palencia estaba anunciado desde primeros de año y, de hecho, se ha retrasado ligeramente respecto a las previsiones del presidente, Honorato Meneses, que situaba la extinción de la entidad para antes del verano. «El periodo de solicitud de ayudas de la PAC se prolongó y había que ayudar a los ganaderos en la tramitación», indica el presidente.

Pero el cierre es ya «irreversible», en expresión de Meneses, y tras el parón del verano, ha habido que convocar el pleno, que se celebra este miércoles, para afrontar el trámite. En el punto número 4 del orden del día se incluye la solicitud a la Junta de la extinción de la Cámara Agraria Provincial de Palencia. Es el punto de partida para la liquidación de la entidad.

Posteriormente, una vez que la Junta dé vía libre a la extinción, se nombrará una comisión liquidadora, de la que formarán parte representantes de la propia administración regional y de las organizaciones agrarias. El objetivo es liquidar el patrimonio de la Cámara Agraria.

La falta de fondos para mantener la actividad, después de dos años y medio sin recibir ayudas de la Junta, ha abocado a la cámara a la desaparición, según expone el presidente. Hasta el año pasado, la Diputación aportaba una subvención, pero este año ya no se solicitó, dado que estaba ya previsto el cierre de la cámara.

Deuda pendiente

Honorato Meneses se incorporó al cargo de presidente hace tres años, y en aquel momento había una deuda de 220.000 euros, según recuerda. Meneses indica que el débito correspondía a nóminas de los empleados, además de impagos de la Seguridad Social y a la Agencia Tributaria.

Ante esta situación se intentó negociar un préstamo con los bancos, pero no se consiguió financiación. Así las cosas, fue la organización Asaja la que aportó el dinero mediante una hipoteca sobre la sede de la Cámara Agraria Provincial. La entidad devolvió paulatinamente la aportación, pero aún no se ha saldado totalmente. En este momento aún se debe a Asaja una cantidad que ronda los 160.000 euros.

La comisión liquidadora deberá decidir sobre esta deuda y el destino del patrimonio de la Cámara Agraria, que consiste en la propia sede, una cochera y material mobiliario.

Decepción

El presidente de la cámara reconoce que el cierre supone «una decepción». Subraya que su propósito y el de Asaja, la organización agraria a la que pertenece, ha sido en todo momento «sacarla adelante, pero ha sido imposible». Honorato Meneses incide en que «mira si creemos en las cámaras, que Asaja hasta puso dinero para salvarla». El representante de la entidad afirma que la decisión que hoy se propone al pleno «es algo que nunca hubiéramos querido hacer». Señala que se intentaron fórmulas para financiarse pero no se lograron.

Honorato Meneses se muestra convencido de que las 210 juntas agropecuarias locales que hay en la provincia seguirán funcionando y mantendrán los servicios a los agricultores y ganaderos.