El Norte de Castilla

Palomas en el parque de los Jardinillos, de Palencia.
Palomas en el parque de los Jardinillos, de Palencia. / Anronio Quintero

Palencia lucha contra las plagas

  • Las ratas y las cucarachas acaparan los esfuerzos del Ayuntamiento en el control de especies dañinas

Imagínense un agradable paseo por las calles de la ciudad. El sol luce apacible en una tranquila tarde de verano, hasta que de repente un excremento cae del cielo y casualmente va a parar a alguna de sus pertenencias, o incluso a usted mismo. ¿No es agradable, verdad? Lo cierto, es que se trata de una situación muy repetida cada día en la ciudad. Las especies que conviven en el entorno urbano importunan con frecuencia a los ciudadanos que padecen las incómodas consecuencias de su existencia, de la plaga que suponen para Palencia.

La principal afección por plagas en Palencia es debido a la presencia de ratas, un roedor que vive escondido cerca de la especie humana y que emplea las cloacas para desplazarse. Su principal objetivo es encontrar alimento y refugio, y a pesar de ser un animal no tan visto como las aves, consiste en la principal plaga que sufre la ciudad. Las responsables de la Peste Negra en la Edad Media pueden llegar a transmitir hasta 70 enfermedades diferentes como la peste bubónica, y son portadoras de parásitos como pulgas o garrapatas.

Por ello, desde el Ayuntamiento se desarrolla durante todo el año una campaña de actuación centrada en combatir a estos perjudiciales roedores. La empresa de desinfección Ticze es la responsable de librar a los palentinos de la presencia de las ratas, y para ello ejecuta seis actuaciones de choque de carácter anual. En 2016 han llevado a cabo ocho hasta este mes de agosto. La medida se centra en la detección y control de los roedores a través de la revisión de todas las tapas de la ciudad que componen la red municipal de alcantarillado mediante una sonda. En cada actuación se interviene sobre 837 puntos de la ciudad, cifra que se ve superada con creces si se trata del número de núcleos sobre los que se trabaja con el fin de paliar otra de las plagas que afectan a la ciudad, las cucarachas.

Un insecto de cuerpo ovalado y aplanado de color negruzco que es de los más resistentes a todo tipo de combate por parte del hombre. Los avistamientos de cucarachas más frecuentes son en horario nocturno ya que durante el día habitúan a estar escondidas. Su hábitat son las alcantarillas, desagües y lugares donde haya materia orgánica en descomposición como vertederos, o espacios al aire libre siempre húmedos y frescos. Su reproducción es muy numerosa, pudiendo generarse unos 16 huevos por insecto, lo que conlleva a un gran y rápido crecimiento de esta especie. La problemática más grave en torno a este insecto son las enfermedades, ya que al introducirse en las casas, sus habitantes pueden ser contaminados con sus bacterias, especialmente con la salmonela, virus, quistes u hongos.

El procedimiento que desde la concejalía de medio ambiente se está llevando a cabo es muy similar al que se desarrolla con las ratas: se realiza un tratamiento preventivo una vez al año, eso sí, en más focos de actuación que con los roedores. Este 2016, la presencia de abundantes lluvias ha provocado que el proceso de actuación se haya detenido, para retormarlo posteriormente con el cese de las precipitaciones. Ticze ha retomado la labor tratando nuevamente los puntos sobre los que ya se había trabajado, ya que la climatología redujo el efecto de dichas actuaciones. Además, ha continuado ampliando nuevos focos con el objetivo de que estos incómodos insectos no perjudiquen la vida de los palentinos.

«Este año ha habido un desplazamiento de cucarachas, se han trasladado a habitar en nuevos espacios como grietas de edificios o bordillos, e incluso en las propias grietas del asfalto», expone el concejal de Medio Ambiente, Juan Antonio Marcos. «Existen focos de estas especies en todos los barrios de la capital», añade Marcos, quien además destaca que durante el periodo de vacaciones escolares, verano y Semana Santa, se llevan a cabo en los centros públicos campañas para el tratamiento de estas plagas, cucarachas en el interior de los colegios y ratas en los exteriores.

Las aves son otra de las plagas contra las que trabaja el consistorio capitalino. Los ruidos, secreciones y molestias que pájaros como el estornino o la paloma torcaz ocasionan a los palentinos se han convertido en otro de los objetivos para erradicar por el Ayuntamiento. La paloma común se ha visto desplazada por la paloma torcaz, especie migratoria que se ha asentado en la ciudad permaneciendo años completos sin cambiar de entorno. «Esta paloma se ha estabilizado y acostumbrado, se ha asentado en la ciudad», aprecia Marcos valorando la especie.

La proliferación de la paloma torcaz ha provocado la disminución de la paloma común, una especie más controlable desde el punto de vista medioambiental. Se trata de un ave cuyos excrementos contienen un ácido corrosivo que daña edificios, coches, mobiliario urbano y aquello en lo que caiga. Además, las deposiciones de estos pájaros provocan a la especie humana enfermedades con el paso del tiempo.

La Concejalía de Medio Ambiente pone en marcha anualmente capturas de palomas, acción que está sufriendo complicaciones debido a que los especímenes cada vez que agrupan en menor cantidad. «Antes era muy común ver bandadas de palomas de 12 o más ejemplares, ahora si llega a media docena ya son muchas», comenta Marcos.

Otro de los pájaros problemáticos es el estornino, puede llegar a formar grandes bandadas compuestas por centenares de ejemplares que devoran a su paso todo rastro de alimento. Se trata de una especie migratoria y difícil de tratar debido a su carácter poco asustadizo, pero la suciedad que dejan a su paso unido al ruido de su molesto canto hacen que sean uno de los molestos animales que afectan a los habitantes de la ciudad.

Por último, el común y conocido felino que habita en multitud de los hogares palentinos, el gato, también es considerado como plaga en cierto modo, ya que la gran cantidad de ejemplares que viven en las calles de la ciudad, unido a las consecuencias que acarrean hace, que desde la Concejalía de Medio Ambiente se tomen medidas para frenar la proliferación de estos felinos. Los ejemplares callejeros suelen habitar en colonias, que son focos de enfermedades, suciedad y proliferación de otras plagas. Por ello, el Ayuntamiento, en colaboración con la protectora de animales, ha emprendido una acción de esterilización de las hembras para así frenar la reproducción de este felino. «Cada esterilización de una gata cuesta 100 euros aproximadamente», indica Marcos. También hay gatos que son rescatados por el consistorio y la protectora, y posteriormente dados en adopción.

El presupuesto de las campañas para combatir las plagas es de 29.000 euros, cifra que durante todo el año garantiza la lucha contra estas especies que afectan negativamente a la vida de los palentinos y a la ciudad en general.