El Norte de Castilla

El alcalde y la concejala posan con los que han recogido los premios.
El alcalde y la concejala posan con los que han recogido los premios. / Enrique Camina

El Festival de Teatro Ciudad de Palencia sube el telón

  • La ausencia de tres de los cuatro galardonados de 2015 motiva una fuerte ovación para el único presente en la gala

Tender puentes entre la realidad y la ficción y entre el actor y el público –según palabras de la concejala de Cultura, Carmen Fernández Caballero– es el objetivo de la trigésima séptima edición del Festival de Teatro Ciudad de Palencia, que este lunes arrancó con el monólogo titulado ‘Al galope’, interpretado por Carme Elías.

Pero antes de que subiera el telón, el Ayuntamiento entregó, en una gala conducida por Nacho Blanco, los cuatro premios de la pasada edición, aunque solo uno lo recibió personalmente, ya que el resto no pudo estar en Palencia por motivos laborales. La primera ausente fue Concha Velasco, que mereció el premio a la mejor actriz por su interpretación en ‘Olivia y Eugenio’. Recibió el galardón el director del Festival de Teatro Clásico de Mérica, Jesús Cimarro, quien dedicó el premio a las personas con síndrome de Down. «La visibilidad y la normalidad tienen que imperar en estas personas», se refirió al agradecer el galardón a la conocida actriz, de la que citó su frase de que «la mejor forma de recibir un premio es estar trabajando».

El año pasado el público concedió el premio al mejor actor a Roberto Álamo por su papel en ‘Lluvia constante’. Tampoco pudo venir a Palencia al estar grabando en Lanzarote, por lo que lo recogió Lola Graiño, de la productora Entrecajas, quien señaló, tras agradecer al público de Palencia este honor, que el actor está «superorgulloso de que este premio lo comparta con Concha Velasco».

El premio a la mejor dirección fue en 2015 para Laila Ripoll, que se encuentra trabajando en Säo Paulo, cuyo premio fue recogido por Joseba García, gerente de la distribuidora A Priori. García se mostró «agradecidísimo» a la ciudad de Palencia. «Trabajar en este teatro y con este público siempre es un regalo», apostilló.

El último en recoger la estatuilla fue el mejor escenógrafo, Arturo Martín Burgos, que recibió una intensa ovación cuando dijo que él si estaba en Palencia y que se había preparado su intervención. Valoró el festival palentino porque «lleva 37 años manteniendo vivo y apoyando sin descanso la continuidad del teatro». Martín Burgos, por su formación de pintor, definió la escenografía como «el arte de pintar la escena», y añadió que «todo parte del dibujo». El escenógrafo recordó que él pinta «desde la emoción y que también los escenarios surgen de la emoción».

Alfonso Polanco, alcalde de Palencia, destacó al finalizar la gala que algunos textos que se representarán en las tablas del Principal «consiguen removernos de nuestros asientos». «Otros nos hacen caer en la cuenta de los diferentes prismas, o problemas, que existen a la hora de valorar cosas que vivimos en nuestro día a día. Están los que no nos permiten dejar de reír. Y también los que nos recuerdan las grandes bondades, defectos o miserias de la naturaleza humana. Pero todos ellos coinciden en una cosa: están concebidos para que la gente los vea, pase un rato agradable y se divierta», agregó.

Con todos estos elementos, el regidor aseguró que este es «el planteamiento que nos hacemos desde el Ayuntamiento a la hora de programar cada año el Festival de Teatro».

Por su parte, la concejala de Cultura, Carmen Fernández Caballero, se refirió en su intervención a la presencia de una compañía local, Pez Luna, dirigida por Mercedes Herrero, a la que agradeció las posibilidad de «hacernos ver que el buen teatro que se hace en Palencia merecía un lugar en este festival».