El Norte de Castilla

Germán García Ferreras posa el viernes minutos antes de la entrevista.
Germán García Ferreras posa el viernes minutos antes de la entrevista. / Manuel Brágimo

«La donación de sangre demuestra que uno es feliz sin esperar nada a cambio»

  • Germán García Ferreras deja el cargo de presidente de la Hermandad de Donantes de Sangre de Palencia

Germán García Ferreras deja este sábado la presidencia de la Hermandad de Donantes de Sangre de Palencia en la asamblea anual. A sus 89 años, este sacerdote carmelita cederá el testigo de la entidad a José Alberto Castro, de 47 años y donante desde los 20.

–¿Cuántos años ha estado como presidente de la Hermandad de Donantes de Sangre?

–Yo soy uno de los miembros fundadores de esta entidad. Llevo vinculado a ella 41 años, de los cuales 40 he ejercido además como capellán. He sido secretario general 8 años y presidente durante 14.

–¿Cuál sería el balance que haría sobre todo este tiempo vinculado y al frente de esta asociación?

–En un primer término, las hermandades se crearon para evitar el comercio de sangre y para garantizar que esta siempre esté disponible para todo aquel que la necesite. Por ello, estas entidades eran responsables de las extracciones que se realizaban y de su supervisión, con el fin de garantizar que los donantes recibían un trato adecuado. A mi criterio, esto se ha ido olvidando con el paso del tiempo, y el panorama actual presenta grandes avances tecnológicos que facilitan las tareas, pero se deja al donante en un segundo plano en el que pierde atención.

–¿A qué se refiere con que el donante queda en un segundo plano?

–Las hermandades eran las encargadas de supervisar que el personal que realizaba las extracciones lo hacía adecuadamente y trataba bien a los donantes. También se encargaba de certificar que el emplazamiento donde se procedía a relizar las donaciones era adecuado y contaba con buenas instalaciones, y si había alguna queja, trataba de solucionara. Esto ahora no se hace igual.

–¿En qué ha cambiado el panorama desde que usted se hizo cargo de la hermandad hasta ahora?

–Principalmente destacaría que antaño las bolsas de sangre se intercambiaban entre hermandades en función de las necesidades que tenía cada región, pero actualmente esto ya no funciona así. Ahora toda la sangre recogida se almacena en el Centro de Hemoterapia y Hemodonación ubicado en Valladolid y desde allí se distribuye a toda Castilla y León.

–¿Cree que los palentinos son solidarios?

–Mucho. Se trata de una provincia pequeña, que yo definiría de carácter humilde. Aquí donar sangre es cultura, la gente sabe que se necesita y dona con humildad. Destaca mucho que en los pueblos esta tendencia es mas fuerte todavía.

–¿Se llega a cubrir la demanda de sangre o siempre hay necesidades?

–La sangre es algo que nos hace falta a todos y que siempre se necesita. Pero diría que en Palencia se cubre la necesidad que hay de sangre, contamos con un total de entre 7.000 y 8.000 donaciones anuales. Ahora diría que la demanda de plasma es también muy necesaria.

–¿Cuál ha sido su mayor satisfacción al frente de esta entidad?

–No hay cosa más bonita que ver a un enfermo pálido cómo recobra el color y sus ojos se abren al recibir una transfusión de sangre. Es toda una satisfacción ver cómo se consigue algo tan grande gracias a la solidaridad de muchos. Uno es feliz cuando da sin esperar nada a cambio.

–¿Y su mayor éxito?

–Yo diría que haber conseguido tres plazas de aparcamiento en el Hospital Río Carrión reservadas para donantes. Es muy importante facilitar la labor de donar a todo aquel que da su sangre desinteresadamente. Tenemos que tratar de ofrecer un servicio cómodo, atento y sencillo.

–¿Tras 14 años como presidente, se lleva alguna espinita clavada?

–Ninguna, la verdad, me voy feliz. Solo quisiera incidir en lo importante que es la supervisión del personal que realiza y se encarga de las extracciones. Se trata de una labor muy importante, es fundamental saber pinchar bien a los donantes y proporcionarles una experiencia gratificante.

–¿Existe una verdadera concienciación sobre lo importante que es donar sangre y su utilidad?

–A España en este aspecto le queda mucho recorrido por hacer, hay que mentalizar aún a mucha gente. Los extranjeros de Europa cuando cumplen los tres meses de espera entre donación y donación, acuden a donar sin importarles dónde estén, como si se encuentran en otro país de vacaciones, ellos donan. Nos falta cultura en este tema.

–¿Hacia dónde cree que se dirige la Hermandad de Donantes?

–No voy a ser negativo, creo que continuará desarrollando su labor adecuadamente y que crecerá, sobre todo sumando nuevos y jóvenes donantes.

–¿Usted seguirá vinculado a ella?

–Por supuesto. Mi actividad a partir de ahora se centrará en la propaganda de esta entidad y en la captación de nuevos donantes.

–Pero ahora también se dedicará a más cosas, ¿no?

–Tengo por escribir tres libros pendientes, uno sobre la salud del cuerpo humano, y otros dos sobre misiones en África y la India. Y el proyecto que más me ilusiona y motiva viene desde Roma. Me han pedido organizar una comisión para beatificar a un hombre de Quintanadiez de la Vega llamado Víctor Rodríguez.