El Norte de Castilla

Un grupo de danzantes en la ermita de la Virgen del Valle.
Un grupo de danzantes en la ermita de la Virgen del Valle. / Isabel Lorenzo

Pañuelos y aplausos de despedida

  • La Virgen del Valle regresa a su santuario en Saldaña tras las celebraciones

La romería de la Virgen del Valle congregó ayer a un gran número de fieles locales y foráneos para despedir a la patrona de la localidad de Saldaña hasta el próximo año.

La bajada de las temperaturas dio un descanso y les permitió disfrutar del acto al aire libre sin el sofocante calor de los días previos. Alrededor de las 12:30 horas, la imagen fue acompañada hasta el interior del santuario por la corporación municipal de Saldaña y otras autoridades de la comarca. Entre los cientos de asistentes también tuvieron un papel protagonista las tres damas juveniles y el conjunto de danzantes que hicieron su particular desfile en los jardines que rodean a la ermita.

Aunque esta tradición se repite desde hace mucho tiempo, cada año incluye alguna novedad. En esta ocasión, también se pudo contemplar el paseo de los pendones que representan a la comarca desde la plaza de España hasta la pradera del Valle o la ofrenda de un cochinillo asado por parte de un vecino. «Queremos ampliar la presencia de nuestras señas de identidad en los actos religiosos», aseguraba Gerardo León, alcalde del municipio.

Entre los quince estandartes figuraban algunos como el de Valcabadillo, Poza de la Vega, Calzada del Coto, Villota del Páramo o Villaverde. Durante el acto, también tuvo lugar la particular subasta de los brazos que sostienen a la Virgen durante su último paseo del año.

Ofertas dela subasta

Los vecinos más fieles hicieron sus ofertas partiendo de una cantidad de cien euros y llegaron a alcanzar los 400 por el brazo trasero izquierdo. El ritual continuó con la ofrenda de un cordero en señal de agradecimiento a la patrona.

Un año más, la Virgen del Valle despertó las emociones de todos los asistentes e incluso las lágrimas de los más devotos.

Su imagen descansará en el santuario hasta el próximo año, cuando el último domingo de agosto regresará a la iglesia de San Miguel para acompañar a los saldañeses durante sus fiestas patronales. Con este acto celebrado ayer se cierran los actos religiosos fijados en su honor junto con la ofrenda floral y la procesión de las antorchas que se celebraron anteriormente.