Los peregrinos valoran los albergues y la información de la ruta jacobea

Peregrinos alemanes ante la iglesia de San Martín de Frómista, el pasado miércoles.
Peregrinos alemanes ante la iglesia de San Martín de Frómista, el pasado miércoles. / Antonio Quintero
  • El presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago opina que el itinerario «ha revitalizado muchos pueblos»

El Camino de Santiago celebra hoy su festividad, Santiago Apóstol. Los peregrinos que discurren por los tramos de la provincia lo viven también de una forma especial. «Cuando piensas en aventurarte a hacer el Camino de Santiago, el primer paso que todo peregrino realiza es informarse», explica Ji Hyungchul, ciudadano de Corea del Sur que estima que llegará a la capital jacobea sobre el 7 de agosto, y que hizo parada el pasado miércoles en el albergue municipal de Frómista.

Lo cierto es que existen miles de recursos a través de los que obtener información sobre la ruta de peregrinaje a la catedral de Santiago. Desde plataformas web o guías impresas, hasta aplicaciones móviles o las propias oficinas de turismo de las ciudades y municipios por donde discurre la ruta. «El camino goza de buena salud informativa, las propias comunidades autónomas y las provincias editan material práctico de la ruta, y por supuesto no podemos olvidarnos de los servicios turísticos y de atención al peregrino», comenta Ángel Luis Barreda, presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Palencia.

Otra de las cuestiones que también preocupa a los viajeros es el alojamiento a lo largo de su travesía. Barreda expone las facilidades que brindan los albergues ubicados a lo largo del recorrido. «Estos ofrecen a los exhaustos peregrinos alojamiento y servicios por un precio simbólico de cinco euros aproximadamente», apunta el presidente de la asociación. Los devotos caminantes se muestran acordes con la opinión de Barreda. «Los albergues están bien, tienen precios razonables, se mantienen limpios y las instalaciones son buenas», comenta Godefroy Hardy, peregrino canadiense de 33 años que está recorriendo la travesía junto a su padre. Además, añade que los problemas de chinches y pulgas que asolaron el Camino en 2015 están resueltos y que este 2016 aún no ha habido ninguna alerta.

«El Camino ha sido el mejor antídoto para la crisis secular, y ha revitalizado y hecho crecer muchos municipios que estaban al borde de la desaparición», resalta Barreda, reforzando la importancia del itinerario cultural más antiguo de Europa, a pesar de que la etapa castellana no es de las más relevantes del Camino. «Cada región tiene sus características. Quizás para fomentar la nuestra deberíamos aumentar la forestación, aunque no cambiar la fisonomía del trayecto. Debemos cuidar las sendas y actuar en función de las necesidades del peregrino», concluye el dirigente de la asociación jacobea.