«La Montaña Palentina es un juego con infinitas pantallas»

Jesús Calleja, en el rodaje de ‘Volando Voy’.
Jesús Calleja, en el rodaje de ‘Volando Voy’. / EL NORTE
  • Jesús Calleja, alpinista, explorador y comunicador, narra su reciente ascensión al Espigüete

Montañas de ocho mil metros, como el Everest, el Lhotse o el Cho Oyu. Tiburones blancos. Volcanes en erupción. 1.650 metros de profundidad en la cavidad más honda del planeta. Todos son retos a los que Jesús Calleja se ha enfrentado con éxito. El aventuro leonés, que estrenó ayer a las 21:30 horas su nuevo programa, ‘Volando Voy’, ascendió el pasado 28 de junio el Pico Espigüete para disfrutar de la Montaña Palentina y compartir la jornada con los aficionados a este deporte.

–¿Por qué decidió subir ese día al Pico Espigüete?

–No tenía relación alguna con el Club de Montaña Espigüete, no conocía a nadie. Simplemente me enteré de que era su cincuenta aniversario, que era el club de montaña más importante de Palencia y que habían planeado un día estupendo. Y me dije... ¿dónde voy a entrenar hoy? Pues lo tengo clarísimo: al Espigüete.

–La gente se quedaría impactada al verle...

–Claro, yo subía corriendo y la gente con la que me encontraba se sorprendía. Pero era un día muy importante para ellos, yo no quería monopolizarlo y me mantuve al margen. Las actividades programadas debían seguir su curso. Si llego a anunciar que voy, quizás habrían roto el esquema de esos actos tan bonitos y tan elaborados que estaban previstos.

–Para el club fue un día especial. ¿Para usted?

–Estuve allí haciendo montaña, corriendo, disfrutando, tratando con la gente, sacando fotos, pasándolo muy bien...¡Hasta puse un ‘post’ en Facebook! Me encanta promocionar nuestra tierra, Castilla y León es una comunidad por la que siento un apego muy especial. No hay cosa más bonita en el mundo.

–¿Qué momento destacaría de aquel 28 de junio?

–Yo diría que había más de medio centenar de personas, iba corriendo, parándome a hablar con la gente... Al llegar a la cima había una misa, me apetecía acercarme para estar con el club, pero el acto era verdaderamente emotivo y no quise interrumpirlo; así que me quedé a unos 30 ó 40 metros disfrutando de la escena.

–¿Qué le aportan este tipo de iniciativas y este tipo de clubes a la montaña y a los montañeros?

–Lo que considero más importante de estas propuestas es que la gente joven se contagie de este espíritu que implica la montaña. El estar en contacto con la naturaleza, el no quedarse en la ciudad solo. Dejar un poco apartado el botellón, la videoconsola o el ‘smartphone’.

–El tiempo pasa y las cosas cambian poco a poco...

–Hay que recuperar esas tradiciones sanas que teníamos antes de juntarnos los amigos para pasar tiempo al aire libre. La montaña es una actividad en la que te lo pasas bomba, es un juego con infinitas pantallas que nunca se acaban, donde te diviertes continuamente, haces muchos amigos... Para mí sería perfecto que los chavales de ahora nos copiasen un poquito, se está perdiendo eso de ir a la montaña.

–No es la primera vez que asciende el Espigüete...

–Seguramente lo haya subido más de treinta veces. Es una de mis montañas favoritas, sobre todo para disfrutarla en invierno, porque tiene un paisaje y unas secciones increíbles. Yo diría que es una de las montañas más bonitas para escalar.

–Llama a este pico el K-2 español. ¿Por qué?

–En primer lugar, por la forma piramidal que ambas montañas comparten. Luego destacaría que ambas formaciones son muy atractivas en invierno y pueden tener secciones parecidas. Con la mesura, por supuesto, de que estamos hablando de un 2.000 metros frente a un 8.000.

–¿Espigüete o Curavacas?

–Ahí me encuentro entre la espada y la pared. El Curavacas es más para escalar cascadas de hielo y el Espigüete, para rutas más largas, más completas. No sabría por cual decantarme, son muy distintas.

–¿Qué recomendaría de la Montaña Palentina?

–Toda la zona de la que hablo, Espigüete, Curavacas, Vidrieros, el Lago de Pineda... Me parece la zona más bonita de la Montaña Palentina.

–¿Ir bien equipado en invierno es igual de importante que en verano?

–En invierno es mucho más importante que en verano. En verano sobra ropa, pero en invierno, si te falta, puedes morir de hipotermia. Es más, en el Espigüete ha ocurrido. La ropa en invierno nunca sobra. Pero sí, en todas las estaciones es importantísimo llevar los elementos adecuados a la montaña.

–¿Alguna recomendación personal a la hora de preparar la equipación?

–Tres capas: una térmica, un forro polar y otra capa de ‘gore-tex’.

–De viajar por los cinco continentes y de escalar las siete montañas más altas de cada uno o llegar al Polo Norte, ahora viene ‘Volando Voy’. ¿Qué pretensión tiene con este proyecto?

–‘Volando Voy’ es un programa en el que quiero destacar la maravilla de lugares geográficos que tenemos en nuestro país, y sobre todo la gente que vive en ellos.

–La ausencia de ‘celebrities’ es un cambio reseñable en sus nuevas aventuras. ¿Cómo afronta el cambio de compañeros?

–Esas personas de los pueblos son esenciales completamente. Sin ellos no podemos hacer la misión en estos lugares y, además, no solo interesa conocer a gente famosa, interesa conocer a gente normal y corriente que tiene mucho que contar y de la que nosotros tenemos mucho que aprender.

–Teniendo en cuenta que usted es leonés, de una zona rural...

–Yo soy de pueblo, me gustan los pueblos, la gente de pueblo, las historias que allí ocurren, el ambiente que hay... Este programa es un homenaje a esa gente que vive en esas zonas.

–Además de la gente de pueblo, ¿qué más componentes tendrá el programa?

–Buscamos un ambiente geográfico extraordinario, donde llevar a cabo una de las misiones tecnológicas más curiosas que haya habido hasta el momento. Algo así como nuevas tecnologías con las que hacemos experimentos en zonas rurales.

–El formato de este nuevo proyecto no es un modelo televisivo al que el público esté habituado...

–No existe un precedente en la televisión como ‘Volando Voy’. Es un programa que tiene mucho impacto visual, contiene imágenes espectaculares, es muy emotivo, también muy divertido. Ha sido creado de la nada, es algo completamente nuevo que tiene mucho que decir. Puedo asegurar a los espectadores que se van a reír y se van a sorprender.