Los representantes de las administraciones públicas posan ayer en la plaza de Mariano Timón con la familia del escultor, junto a la obra ‘El Tocado, trasladada desde Isla Dos Aguas.
Los representantes de las administraciones públicas posan ayer en la plaza de Mariano Timón con la familia del escultor, junto a la obra ‘El Tocado, trasladada desde Isla Dos Aguas. / Antonio Quintero

La plaza Mariano Timón renueva su imagen y recupera entradas desde otras calles

  • El Ayuntamiento, la Junta y El Estado se han coordinado para adecentar un espacio casi olvidado

«Ahora el objetivo es que se use, que la gente la ocupe y la disfrute, y nuestro reto debe ser el mantenimiento, para evitar que vuelva a degradarse». Así de claro se expresaba ayer el alcalde de Palencia, Alfonso Polanco, durante la inauguración de la obra de restauración de la plaza de Mariano Timón, un rincón de la ciudad que ha permanecido olvidado durante décadas y que fue deteriorándose hasta imposibilitar su uso.

Pero estas circunstancias han cambiado notablemente. Ayer, en la última inauguración del mandato, so pena de incumplimiento de la normativa electoral, podían ya comprobarse los cambios experimentados por la plaza. Los nuevos accesos están abiertos, se ha cubierto con mayas metálicas algunos rincones y recovecos, eliminado alguna de las vallas metálicas, puesto en funcionamiento la fuete ornamental y protegido con un banco acristalado los restos arqueológicos que hasta ahora parecían una zona en la que se hubiera levantado el adoquinado.

La plaza se ha ornamentado además con la colocación de dos estatuas de Mariano Timón, escultor que da nombre a este espacio. Se trata de las piezas ‘El Tocado’ y ‘El pudor’, que hasta ahora podían contemplarse en el parque de Isla Dos Aguas, pero que el Ayuntamiento ha querido realzar situándolas en una céntrica plaza que lleva el nombre de su autor. «Para la familia es muy importante, debemos agradecer a las administraciones que hayan hecho esta obra y hayan adecentado la plaza. Mi padre era un hombre extraordinario. Nos inculcó el trabajo, el ser buenas personas y es lo que he transmitido a mis hijos. Y por eso estamos muy contentos con este homenaje. También nos gusta que se hayan trasladado aquí las dos esculturas, porque al ser la plaza de Mariano Timón es el mejor sitio para que estén sus obras», explicaba ayer satisfecha Elisa Timón Martínez, una de las hijas del escultor, que junto a varios familiares se sumó a la inauguración de las obras.

También mostraba satisfacción por la recuperación de este espacio la representante de la Asociación de Vecinos de San Pablo, Rosario García Carnés, quien no dudaba, sin embargo, en reclamar al Ayuntamiento una labor constante de vigilancia y mantenimiento para evitar un nuevo deterioro de la plaza. «Es muy importante que el Ayuntamiento se vuelque, pero también los centros culturales cercanos, como la Biblioteca y el Archivo, para que hagan de la plaza una prolongación de sus instalaciones y programen actividades», indicó Rosario García.

El guante lanzado por la dirigente vecinal, pero también por el propio alcalde, fue recogido por la directora de la Biblioteca, María José Sánchez, quien indicó que se estudiará la posibilidad de que en la época de buen tiempo algunas actividades que se desarrollan en las áreas infantil y juvenil del centro puedan organizarse en la propia plaza.

Pero lo más importante de la reforma, más allá del arreglo de los perfectos y de la ornamentación, es la apertura de dos accesos a la plaza que se proyectaron originalmente, a principios de la década de los 80 del siglo pasado, pero que siempre han permanecido cerrados al público. A partir de esta intervención estará disponibles para todos los palentinos durante los horarios de apertura tanto de la Biblioteca como del Archivo Histórico Provincial, puesto que ambos accesos se encuentran en el interior de estos edificios.

Así, se podrá llegar a la plaza de Mariano Timón hasta las 21 horas a través de una puerta situada en el vestíbulo de la Biblioteca. Del mismo modo, desde la plaza su podrá llegar de forma rápida y cómoda hasta el principio de la calle Eduardo Dato. El otro acceso comunicará la calle Niños de Coro (el lateral del colegio Filipense) con la plaza de Mariano de Mariano Timón, a través de una pasaje situado junto a la puerta del Archivo Histórico. Permanecerá abierto los días laborables hasta las tres de la tarde.

Las obras han permitido además mejorar la imagen de la plaza con la eliminación de una de las verjas que se habían colocado en los laterales. Se ha retirado la que protegía el muro de la Biblioteca Pública, puesto que el Ayuntamiento ha anunciado la próxima colocación de cámaras de seguridad para evitar el vandalismo. La Junta, aunque lo había previsto inicialmente, no ha quitado aún la verja que protege la fachada del Archivo, puesto que es acristalada. El delegado de la Junta, Luis Domingo González, y el arquitecto del Ministerio de Cultura, Luis Arranz, estudian diferentes posibilidades de protección de los ventanales para poder retirar las verjas.

Por el momento lo que sí va a hacerse es cambiar las puertas del pasaje del Archivo para que resulte más amable, ya que en estos momentos se trata de verjas metálicas que no inviten al acceso.