Cuando la magia de Arca aparece

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Los andaluces de El Espejo negro presentan su galardonado trabajo ‘La Cabra’. nuria estalayo

  • Dos jóvenes aguilarenses presentan un trabajo que celebra los veinte años del festival

Nuevamente, compañías y público vivieron este domingo una jornada intensa, plagada de júbilo y magia. No podían faltar el buen humor ni las asombrosas proezas de los artistas para cerrar la vigésima edición de Arca. Tres nuevas propuestas, una nacional y dos internacionales, clausuraron junto a nuevos pases de ‘Cabaret Errante’ el célebre festival aguilarense. Desde Andalucía llegó la compañía El Espejo Negro, con su galardonado espectáculo ‘La Cabra’. Entre sus premios, dos Max de las Artes Escénicas y el del festival al mejor espectáculo en el Teatro de Calle de Valladolid 2001. Y después de catorce años de su estreno y gira internacional, se presentó ayer en Aguilar uno de los montajes más ensalzados y aplaudidos de esta compañía andaluza que logró conquistar también al público aguilarense. Con su indumentaria, sus marionetas que se funden con los actores, su puesta en escena, sus cantes flamencos y su música en directo y enlatada, fue un espectáculo para no olvidar. Aclamados fueron también ‘Les demi-frère Grumaux’, un espectáculo traído desde Francia por la compañía Carnage Productions, que sorprendió con las gestas llevadas a cabo por sus dos artistas. El salto de la muerte en moto encima de una mesa de fuego y la precisión con látigo fueron algunas de estas hazañas, un espectáculo de grandes acrobacias a medio camino entre los hermanos Marx y Mad Max. La compañía ‘Dirk & Fien’ de Bélgica cerró el festival bajo las estrellas con su espectáculo ‘Carroussel des moutons’, un verdadero carrusel de emociones por su poesía y su originalidad. Esta representación está impregnada de espontaneidad del teatro callejero, de la tierna intimidad de una caja de música, y de la enorme fuerza del circo en su esencia más pura.

Pero antes de las citas callejeras, tuvo lugar ayer por la mañana una invitación para celebrar dentro de la carpa de Kikolas los veinte años de Arca. Allí, Tania Porras y Laura Sanz presentaron su vídeo ‘Arca, cuando la magia aparece’. Son dos jóvenes aguilarenses de 21 años que han creciendo junto al festival y del que desde temprana edad forman parte como voluntarias. Un trabajo de entrevistas, vídeo, fotografías y música que ellas mismas han ideado y montado con un óptimo resultado.

Las dos jóvenes han grabado entrevistas con artistas, espectadores, colaboradores y voluntarios, y se han apoyado en secuencias del Arca 2013 y de las fotografías de Gerardo Sanz, fotógrafo oficial del festival desde hace años, para explicar con belleza, ingenio y poesía, el camino recorrido del festival aguilarense. En el vídeo, se refleja asimismo la gran labor que realizan los voluntarios que siempre están en la calle antes de que comience la función y son los últimos en retirarse cuando cierra el telón.

No faltan, naturalmente, las palabras de Jorge Sanz, técnico de cultura del ayuntamiento de Aguilar, la persona que ha hecho posible que surgiera este proyecto y que con tan magnífica reputación haya ido no solo manteniéndose sino creciendo y consolidándose. «Toda actividad cultural se empieza a consolidar cuando empieza el relevo generacional y con Arca está ocurriendo, aquellos niños de los inicios ahora son padres y traen a sus hijos», señaló Sanz en la proyección, del mismo modo reconoció el importante trabajo que llevan a cabo los voluntarios y destacó la buena calidad de las compañías y el público, «que son el alma del festival».