Decálogo para padres imperfectos

Posado de una familia.
Posado de una familia. / Archivo

En 2016 más de 1,2 millones de búsquedas 'online' estuvieron vinculadas a preocupaciones paternas

Linda Ontiveros
LINDA ONTIVEROS

Tienes dudas sobre todo lo relacionado con el cuidado de tu hijo, ¿y qué? A veces, incluso constantemente cometes errores en su crianza, ¿y qué? Tu trabajo no te deja pasar demasiado tiempo con tu bebé, al que dejas al cuidado de los abuelos o de la guardería, ¿y qué? No eres perfecto, ¿y qué? La Guía de los padres imperfectos, realizada por Sanitas, tiene el objetivo de ayudar a que los padres y las madres asuman sus fallos, y disfruten de la experiencia de tener hijos y verlos crecer.

«Todos los padres se preocupan y se sienten ansiosos en algún momento», asegura el doctor Iñaki Ferrando, director de Comunicación Médica de Sanitas. «Como padres, todos nos presionamos mucho para ser la madre o el padre perfecto, pero la verdad es que no existe este concepto. Todos los padres somos imperfectos. Aceptar que algunas cosas no saldrán como uno quiere, reírse de uno mismo y pedir ayuda cuando sea necesario son algunos de los secretos de una paternidad más feliz».

En 2016 más de 1,2 millones de búsquedas 'online' estuvieron vinculadas a preocupaciones paternas, según un estudio de Bupa, matriz de Sanitas. Y la mayor preocupación de los primerizos es cómo dormir una noche entera (6.000 consultas al mes), seguidas de cómo mejorar aspectos como la lactancia. Con esta información, elaboraron un decálogo con una respuesta global a esas inquietudes:

1-Acepta que harás cosas mal. Tener un hijo puede resultar confuso. Los padres necesitan tiempo para acostumbrarte al impacto que tiene un hijo en su vida. «Nadie se convierte en buen padre o madre a la primera, ni lo puede ser en todo momento», indica Steve Illey, director médico de Bupa en Reino Unido.

2-Construye una fuerte red de apoyo. No tienes que escuchar el consejo de todo el mundo pero sí tener una red de gente de confianza, especialmente si tus familiares no están cerca o vives en una zona aislada. «Pero no olvides mantener el contacto con los amigos que no tienen hijos. Las amistades de toda la vida son demasiado especiales para dejarlas de lado», matiza Karen Makin, optometrista de Bupa en Australia.

3-Sé bueno con tu cuerpo. Hacer ejercicio suave al aire libre y el aire fresco pueden mejorar tu estado físico y tu bienestar mental. «Para los padres y madres ocupados es importante llevar una dieta sana y equilibrada para sobreponerse al cansancio. Comer a intervalos regulares, no saltarse el desayuno, reducir el azúcar y comer alimentos ricos en hierro son clave para poder seguir adelante», dice Julio de la Morena, médico especializado en Medicina del Deporte de Sanitas-Bupa en España.

4-Planea tu día con antelación. Hay un número limitado de horas al día y no puedes hacer todo lo que antes hacías. «La clave para mantener la cordura es primero aceptarlo, y luego recuperar el control en la medida de lo posible», aconseja Tim Ross, director de Servicios Médicos de Bupa en Australia. «No te preocupes por pequeñeces. Planea tu día marcándote pequeños objetivos que puedas conseguir, y a la vez intenta no sentirte culpable por aplazar tareas que pueden esperar», señala.

5-Date un respiro. La realidad es más estresante de lo que imaginabas y ser un padre cariñoso y atento a veces no se concilia con ser brillante en el trabajo o mantener una casa ordenada. «Practicar mindfulness puede ayudarte a mantener la calma», dice Jane Bozier, enfermera y experta en mindfulness de Bupa en Reino Unido. «Se trata de dejar atrás tu comportamiento habitual y adentrarte en el presente. Incluye una combinación de técnicas de meditación que pueden ayudarte a gestionar pensamientos y sentimientos», asegura la experta.

6-No te tomes a ti mismo demasiado en serio. Cuando somos padres, hay momentos vergonzosos o embarazosos que preferiríamos olvidar, como gestionar la pataleta de un niño pequeño. «Si no te lo tomas a risa, ¿qué alternativa tienes?», medita Sasha Lynn, psicóloga de Bupa en Australia. «La risa ayuda a convertir lo negativo en positivo, y reduce los efectos psicológicos del estrés. También ayuda a crear vínculos entre personas, un aspecto importante cuando charlas con otros padres y madres primerizos».

7-Adopta una perspectiva más amplia. De repente, todo empieza a preocupar, desde la seguridad del barrio hasta la ecología del planeta. «Sin embargo, los jóvenes crecen en circunstancias bien diferentes alrededor del mundo, sobreviven y se convierten en adultos equilibrados», mantiene Luke James, director médico de Bupa en Reino Unido. «No te preocupes si cometes equivocaciones, todos hacemos las cosas de maneras diferentes».

8-Afronta tus miedos. Racionales o irracionales, a veces los temores paralizan. «Si la seguridad de tus hijos te preocupa todo el tiempo, recuerda que la mejor manera de protegerles es proporcionarles las herramientas para que ellos mismos sepan protegerse», asegura Kate Tong, psicóloga de Bupa en Hong Kong. «El miedo nos puede amenazar con sobrepasarnos. Cuestiona los miedos irracionales, destina tiempo a relajarte de la manera que más te convenga, y pon la situación en perspectiva. No puedes controlarlo todo y tampoco deberías pretender hacerlo».

9-Saborea cada momento que pases con tus hijos. Como los bebés no son pequeños durante mucho tiempo, el mejor consejo es que te relajes y disfrutes. «Vívelo todo como si fuera la última vez», sostiene Ignasi Segura, ginecólogo de Sanitas-Bupa en España. «Disfruta y saborea cada momento con tu bebé, pero recuerda que no pasa nada si no gozas de cada minuto. A ninguno de nosotros nos gusta todo el tiempo lo que hacemos, así que ¿por qué debería ser diferente para los padres o madres?»

10-Pide ayuda. A menudo los padres de recién nacidos tienen sentimientos encontrados entre ceder el control o equivocarse. «Aceptar ayuda no es señal de que no puedes con todo», dice Gabriela Gómez, psicóloga de Sanitas-Bupa en España. «No cabe ninguna duda de que el bebé es la prioridad, pero cuidarte, así como continuar disfrutando de las actividades que te divertían antes de que el bebé naciera, es clave para mantener un equilibrio emocional».

Con niños, muchas veces las cosas no salen como se quiere o se planea, y es mejor reírse de uno mismo que ceder a una preocupación o ansiedad desmedida linda ontiveros

Todos los padres somos imperfectos, así que lo mejor es: aceptar que algunas cosas no saldrán como uno quiere, reírse de uno mismo y pedir ayuda

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