El tabaquismo de los muebles es peligroso para los bebés

Tres bebés en una cuna.
Tres bebés en una cuna. / Archivo
  • Científicos de EE UU y China han estudiado el humo de 'tercera mano', que define la inhalación de los residuos adheridos a paredes, alfombras, sillas o cortinas

  • Tras analizar crías de ratones, han mostrado inquietud por la extrapolación de sus datos a humanos

El llamado humo de 'tercera mano' (en inglés, 'third-hand' smoke o simplemente THS), que define la inhalación de los residuos del tabaco presentes en paredes y muebles, aumentaría la vulnerabilidad de los bebés en el entorno hogareño, debido a su exposición involuntaria hacia las toxinas adheridas a alfombras, sillas, cortinas, etc.

Acorde a un estudio publicado este viernes en la web especializada Scientific Reports, de la revista Nature, un equipo de investigadores de Estados Unidos y China han probado la respuesta biológica de ratones al THS y en condiciones de laboratorio diseñadas específicamente para imitar tal exposición en el hogar de un fumador.

"Hay evidencias de que el residuo que permanece en las superficies interiores podría ser tan dañino, si no más, que el humo de 'segunda mano'", han advertido los científicos del Lawrence Berkeley National Laboratory, una entidad controlada desde la Universidad de California y principal artífice del hallazgo gracias a la dirección del Departamento de Energía de EE UU, contando también con el apoyo del Área de Tecnologías de Energía y su alianza con la UC San Francisco y la Nanjing Medical University.

Ese perjuicio del humo de 'segunda mano', que concierne a los fumadores pasivos, se ha establecido en las últimas décadas y después de que a mediados del siglo XX ya se hubieran consolidado las primeras evidencias de que el tabaquismo causaba cáncer. Sobre la base de las nuevas revelaciones, el equipo del laboratorio ha añadido que "habría razones para temer por la seguridad de los bebés que pueden recoger toxinas del suelo al gatear o tocando paredes, cortinas y muebles".

En los ratones del Berkeley Lab, la exposición a estas sustancias tóxicas ha reducido el peso de las crías y ha alterado los recuentos de células sanguíneas asociadas con el sistema inmunológico de su cuerpo. Así, la extrapolación a humanos no parece nada halagüeña. "Los niños pequeños son una población especialmente vulnerable que está expuesta a la toxicidad del THS por inhalación, ingestión y contacto dérmico", se ha detallado en el reportaje de Nature.

Una investigación anterior había demostrado usando placas de Petri que las toxinas del THS alteraban el ADN de células humanas, además de dañar el esperma y algunos órganos en ratones. Incluso un estudio previo sobre el humo de 'tercera mano', similar a éste pero realizado en casas, ya había advertido con sus muestras de un posible riesgo de cáncer para los niños. Sin embargo, no se conocía hasta qué punto dicha exposición al THS afectaba a la salud infantil.

Fase neonatal y etapa adulta

"Sí sospechábamos que los jóvenes son más vulnerables debido a su inmaduro sistema inmunológico, pero apenas teníamos evidencias para demostrarlo", ha comentado Bo Hang, bioquímico del Berkeley Lab. Para sus nuevos estudios, el equipo californiano ha indagado así en los efectos de la exposición sobre el peso corporal y el sistema inmune de ratones en dos etapas de su vida: desde el nacimiento hasta el destete (fase neonatal) y en la denominada edad adulta.

Por un lado, pusieron un paño de algodón con THS en jaulas de ratones a prueba durante tres semanas. Ese paño había sido expuesto al humo en una cámara de acero inoxidable y representaba el equivalente a casi 700 cigarrillos fumados durante más de tres años. Y, por otro lado, un grupo de control tenía un paño sin THS en su jaula. Cuando los ratones se destetaron a las tres semanas, los expuestos al THS tenían "peso corporal significativamente menor" que el grupo de control. Luego, ya sin más exposición, ganaron peso para equipararse a las cinco semanas con los otros ratones.

El humo de 'tercera mano' no tuvo influencia sobre tal peso cuando fueron expuestos a edad adulta, pero sí alteró los recuentos de células sanguíneas asociados con reacciones inflamatorias y alérgicas. Por tanto, el equipo ha indicado que "las toxinas del THS pueden adherirse a las superficies durante semanas o meses, período durante el cual las mutaciones químicas pueden hacerlas aún más dañinas".

Además, los autores de este estudio han recordado que el THS puede contener toxinas similares al tabaquismo de un fumador activo y de uno pasivo, así como "nuevos compuestos tóxicos generados a partir de transformaciones químicas". Y sus argumentos finales han quedado claros: "Nuestros hallazgos proporcionan una prueba adicional de que la exposición al humo de 'tercera mano' puede tener efectos biológicos, y apoyamos las políticas de no fumar como la mejor manera de proteger la salud de los no fumadores ante el humo del tabaco".