¡Mi bebé me muerde el pezón!

  • Aunque nunca lo hacen para hacer daño, hay que ser tajantes con esta manía

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En la etapa de la lactancia es muy común encontrarse con mamás que sufren los mordiscos de sus retoños cuando están al pecho. Desde la Asociación Española de Pediatría recuerdan que los bebés no muerden por hacer daño, lo suelen hacer porque sienten molestias en las encías y porque el morder les produce alivio. Otras veces, muerden porque les divierte la reacción de la madre o se distraen y vuelven la cabeza hacia otra parte tirando del pezón.

Lo aconsejable ante la primera mordida (normalmente sobre los cinco o seis meses), igual que con los niños más creciditos, es decirles un 'no' claro y contundente y mirarle con cara seria. Si se repita la situación, y vuelve a apretar las encías cuando está mamando, debes introducir el dedo en la boca del bebé y romper la succión inmediatamente.

Explican en la web de la AEDPE que si esto no funciona hay otra medidas mas firmes. Se trata de que cuando muerda retirarlo del pecho y dejarlo unos segundos sentado en el carrito, por ejemplo, o sobre su manta de juegos, tras unos segundos la mamá lo abraza de nuevo. «Se trata de que reciba el mensaje de que su mamá lo quiere pero el morder no ha de hacerlo, y aunque son pequeñitos lo entienden», dicen los pediatras.