
Así es el Jeep Wrangler 2011 / S. de Garnica

Así es el Jeep Wrangler 2011 / S. de Garnica
Hace setenta años nacía el primer Jeep. El mundo estaba en plena Segunda Guerra Mundial y el ejército americano buscaba un vehículo pequeño, duro, ágil, y capaz de moverse por cualquier terreno. Su heredero directo es el Wrangler que ahora en 2011 presenta su última evolución. La base es el modelo nacido en 2008. Visto desde el exterior la única diferencia está en que el color de la capota es el mismo de la carrocería y en una luna trasera más grande. Pero ya en el interior las cosas cambian y mucho. El salpicadero adopta unas formas más actuales y la calidad percibida es superior. Se ha rediseñadado la consola central, ahora más ergonómica. Dispone, por vez primera, de climatizador, asientos con calefacción y espejos antivaho. En el volante incorpora los mandos para actuar sobre la radio, el control de la velocidad de crucero, el manos libres y otras funciones. Una nueva interfaz USB permite conectar dispositivos de almacenamiento y la mayoría de los reproductores MP3 para su uso con el equipo del vehículo, que ahora incluye audio por Bluetooth. Todo esto eran tan impensable encontrarlo en un Wrangler que hay que frotarse los ojos para darse cuenta que no estamos soñando.
Pero la gran novedad a nivel técnico es un nuevo motor turbo diésel de 2,8 litros. La potencia pasa de 177 a 200 cv 3.600 rpm. Y el par es de 410 Nm a 2.000-3.200 rpm con cambio manual de seis velocidades) y 460 Nm con el automático. Hablando de cambios, el guiado del cambio manual es bastante impreciso.
En cuanto al consumo se reduce en un 13% y las emisiones en un 14%, algo a lo que también ayuda y mucho el sistema Stop&Start.
Gracias a este motor, a una mejor insonorización y a unas suspensiones de tarados ligeramente más suaves, el agrado de conducción ha dado un paso de gigante a la hora de viajar en asfalto. Pero en campo no ha perdido ninguna de sus cualidades. Es más, la mejor respuesta del motor y su mayor par hace que sea más fácil afrontar las zonas complicadas ¡Y que capacidad de tracción! Incluso con neumáticos mixtos afrontamos zonas embarradas con asombrosa facilidad.