Rivera achaca al «hundimiento del bipartidismo» y a la «maldita ley electoral» la imposibilidad de formar gobierno en Cataluña

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, durante la rueda de prensa que ha ofrecido hoy en el Congreso. /Efe
El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, durante la rueda de prensa que ha ofrecido hoy en el Congreso. / Efe

El líder de Ciudadanos descarga culpas en el PP y en el PSOE e insiste en que pelearán por presidir la Mesa del Parlament aunque con «pocas expectativas» de conseguirlo

María Eugenia Alonso
MARÍA EUGENIA ALONSOMadrid

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera ha lamentado este viernes que los constitucionalistas no lograran una mayoría en Cataluña y lo ha achacado al "hundimiento del bipartidismo" y a la "maldita ley electoral", que ha premiado a los independentistas con mayoría absoluta pese a no tener el 50% de los votos. Por ello, el dirigente liberal ha descartado cualquier movimiento de Inés Arrimadas para intentar la investidura.

Rivera ha aprovechado su balance de 2017, en el que ha remarcado la victoria histórica "en votos y escaños" de Ciudadanos sobre el nacionalismo el 21 de diciembre, para marcar la hoja de ruta a seguir por su partido ante las presiones crecientes de PP y PSOE. Su intención es esperar a que los independentistas intenten llegar a un acuerdo para formar Gobierno, comprobar el resultado de ese intento, y después actuar.

El dirigente liberal se defiende con el mismo argumento por el que Ciudadanos criticó a Rajoy por utilizarlo tras las elecciones generales de 2015, que la suma de apoyos no cuadra. 57 diputados frente a los 70 que suman Junts per Catalunya, Esquerra Republicana y la CUP. Y Rivera lo tiene claro, no se van a sentar a negociar con los separatistas. “Si yo tuviese también los 70 escaños no les dejaba gobernar”, ha remachado.

Pelear por la Mesa del Parlament

Aún así tiene serias dudas de la capacidad de los soberanistas para cerrar un acuerdo, por eso quieren esperar a ver qué pasa finalmente entre los otrora socios de Gobierno. La clave, según fuentes de Ciudadanos, está en si Oriol Junqueras saldrá el próximo 4 de enero de la cárcel y pelea por la Presidencia de la Generalitat. Hasta entonces, se centrarán en las negociaciones para intentar presidir el Parlament de Cataluña, puesto para el que postularán a José María Espejo. "Es lo único que podemos hacer ya que hemos ganado las elecciones, aunque no tengo expectativas de que los separatistas lo vayan a permitir", ha reconocido Rivera en su comparecencia.

Otra batalla que dará Ciudadanos es tener una "presencia importante" de los partidos constitucionalistas en la Mesa del Parlament para vigilar que no se vuelvan "a violar el reglamento" ni la Constitución, porque lo que Cataluña necesita, en opinión del líder naranja, es "respeto al orden constitucional y la convivencia". Para Rivera "no es legítimo" que una presidenta del Parlament tenga delitos a sus espaldas o que el presidente del Govern esté fugado a Bruselas. "Forcadell, Junqueras y Puigdemont están políticamente inhabilitados", ha subrayado.

Fin de un ciclo

Muy fortalecido por los resultados del 21-D, Rivera ha señalado que el "fin del ciclo del bipartidismo" está muy cerca y se ha tomado como la actual legislatura como "transitoria". "Estamos ante el fin de una etapa política, en una legislatura transitoria entre lo viejo del bipartidismo y el futuro de España", ha remarcado.

El dirigente liberal utilizará la nueva posición de fuerza de Ciudadanos para tratar de arrancar a Mariano Rajoy, al menos, los compromisos más prioritarios incluidos en su acuerdo de investidura. En todo caso, Rivera ha rechazado que la formación liberal vaya a poner en riesgo la legislatura y mantendrá su apoyo al Gobierno si cumple con lo pactado.

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