Génova asume la negociación del caso Cifuentes con Ciudadanos

Fernando Martínez-Maíllo, coordinador general del PP. / Juan Carlos Hidalgo (Efe)

La dirección del PP intenta, sin éxito, llegar a un acuerdo sobre la comisión de investigación que reclaman los liberales y asegura que «todavía» no estamos en el escenario de la dimisión de la presidenta

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

La dirección nacional del PP ha asumido ya la negociación del caso de Cristina Cifuentes con Ciudadanos. Fernando Martínez-Maillo se ha puesto al frente de la crisis después de que los liberales hayan activado la misma vía que forzó la renuncia del presidente popular, Pedro Antonio Sánchez, en la Región de Murcia. Intenta pactar con la cúpula de Albert Rivera, concretamente con José Manuel Villegas, una prórroga. Llegar a un acuerdo sobre la comisión de investigación en la Asamblea de Madrid que frene la solicitud inmediata de dimisión. Y, aunque fuentes de Génova creen «posible» acercar posturas, por ahora el primer contacto no ha dado frutos.

Pese a que son excepciones los cargos del PP que han mostrado en las últimas horas su fe en que Cristina Cifuentes obtuviera de manera regular el título del máster, por ahora toca resistir. La cabeza de la presidenta madrileña no es una pieza de caza que el partido vaya a conceder con gusto a los liberales. Aunque llegados al extremo, si la moción de censura llegara a tener visos de prosperar, la situación cambiaría. «Es que no estamos en ese escenario todavía», ha matizado el coordinador general, Martínez-Maillo.

Aun así, fuentes de la formación conservadora recuerdan la importancia de conservar el poder. «Somos un partido de gobierno», recuerdan. Y eso ya primó en Murcia, aunque entonces se daba el hecho diferencial de que la justicia investigaba a Pedro Antonio Sánchez. Pero en este caso, el PP tendrá que valorar además lo poco que resta hasta las elecciones.

De momento, la dirección nacional tratará de ganar tiempo, consciente de que se encuentra en «arenas movedizas» y en una situación compleja que puede ir cambiando a medida que avanzas las horas, como, de hecho, ha ocurrido en los últimos días. En el partido no se esperaban la revelación del rector de la Universidad Rey Juan Carlos el viernes, que dijo no tener constancia del acta del tribunal que evaluó a Cifuentes, de su trabajo de fin de máster y de que ni siquiera llegara a defenderlo.

Durante el fin de semana, la cúpula de Génova se limitó a sostener a Cifuentes después de que la secretaria general, María Dolores de Cospedal, llamara al cierre de filas. «Lo que tenemos que hacer es defender lo nuestro y a los nuestros». Mientras tanto, la presidenta de la Comunidad de Madrid ha reiterado su versión de los hechos: que cursó, se examinó y obtuvo el título. Y ha dirigido la respuesta que se daba en público.

Desautorizados

Hoy, sin embargo, la gestión del asunto pasa a Génova después del posible error cometido de esta mañana. El PP de Madrid ha intentado llevar a la comisión de investigación a dirigentes del PSOE y a periodistas. Si eso es lo que ha roto la cuerda con Ciudadanos, la dirección nacional está dispuesta a retirar las peticiones. De hecho, desde la cúpula del partido no se ha asumido hoy la estrategia del entorno de Cifuentes de desviar el foco hacia los socialistas. Algo que les ha podido costar en las últimas horas el viraje de los de Rivera.

Si fue un profesor con carné de militante socialista el que destapó el caso Cifuentes, Maillo ha insistido en que es «un hecho que se tiene que tener en cuenta». Pero eso no invalida la polémica sobre si la presidenta logró el título de manera limpia. «Otra cosa es saber toda la verdad, qué sucedió, qué pasó, eso también, ¿eh? Una cosa no esconde la otra», ha zanjado.

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