Podemos evita la autocrítica por su pésimo resultado del 21-D

Pablo Echenique./Efe
Pablo Echenique. / Efe

La formación descarga parte de la responsabilidad del fracaso en Cataluña a los medios de comunicación y las mentiras de sus adversarios

Ander Azpiroz
ANDER AZPIROZMadrid

Tras veinte días de vacaciones, Podemos retornó este miércoles al trabajo con la reunión de su dirección nacional. En todo este tiempo, han brillado por su ausencia los análisis de la formación morada y de sus dirigentes sobre el varapalo que sufrieron en las elecciones catalanas, en las que su coalición Catalunya en Comú-Podem cayó tres escaños respecto a los anteriores comicios autonómicos y perdió medio millón de votos en relación a las generales.

El secretario de Organización, Pablo Echenique, explicó que el próximo sábado Pablo Iglesias presentará un informe con las líneas generales de la estrategia política para 2018 ante el Consejo Ciudadano, máximo órgano del partido entre asambleas ciudadanas. Pero en el documento, señaló el dirigente, no figurará ninguna propuesta para cambiar la política de Podemos hacia Cataluña, con la que fueron relegados a ser la quinta fuerza en el Parlament el 21-D. Es decir, se seguirá defendiendo la celebración de una consulta de autodeterminación pactada y se mantendrá la oposición tanto a la aplicación del artículo 155 de la Constitución como a la declaración unilateral de independencia.

Esta posición intermedia y ambigüa no cuajó en un electorado polarizado al extremo entre soberanismo y constitucionalismo. Sin embargo, los dirigentes del partido morado no ven motivos para cambiar una apuesta que, están convencidos, acabara por imponerse de manera mayoritaria entre la sociedad catalana. «Es verdad que hemos perdido tres escaños y un cierto porcentaje de voto, pero no han sido grandes variaciones», minimizó Echenique.

La dirección mantiene la calma ante las encuestas

La caída en intención de voto que auguran encuesta tras encuesta no parece inmutar a la dirección de Podemos, al menos por el momento. En la formación siempre se ha acogido con mucha cautela los sondeos, incluso cuando les eran favorables y les llegaron a colocar como primera fuerza política, recuerdan desde la Ejecutiva. Ahora les sitúan con un 15% de apoyos en cuarta posición por detrás de Ciudadanos, pero, recordó Echenique, en las elecciones de diciembre de 2015 estaban colocados en una posición similar y obtuvieron a la postre un 21% de los votos

Podemos no asume errores en la forma en que planteó las elecciones catalanas pero es que además echa balones fuera. Para el secretario de Organización los medios de comunicación han tenido parte de responsabilidad en los pobres resultados de la coalición. Su culpa está en haber dado prioridad a difundir el conflicto en torno a la independencia y haber dejado en cambio de lado las propuestas sociales de las que Catalunya en Comú hizo bandera en campaña. «Esa parte del mensaje que se emite con potencia y con intención de que llegue a la gente acaba no llegando por el uso legítimo de la libertad de prensa», se quejó Echenique.

No solo eso, a renglón seguido aludió a «las mentiras» lanzadas por sus adversarios políticos, entre ellos Albert Rivera e Inés Arrimadas. El secretario de Organización consideró que «no es noticia que Ciudadanos mienta pero es verdad que en un contexto comunicativo en el que hay actores mintiendo y cada medio de comunicación decide dar espacio a una cosa u otra, es difícil hablar, por ejemplo, de cómo defender a la gente de la pobreza». Entre esas falsedades, Podemos sitúa las acusaciones lanzadas desde Ciudadanos y el PP durante la campaña sobre una supuesta alianza de los comunes y el independentismo tras las elecciones.      

Un equipo coral

Pablo Iglesias reaparecerá en la escena pública con su participación en el Consejo Ciudadano del sábado. Será el último líder de una formación nacional en retomar el trabajo tras la Navidad. Desde el 21-D, Iglesias ha permanecido desaparecido, algo que, sin embargo, no es nuevo en el secretario general de Podemos. A lo largo de los cuatro años que lleva en la primera línea política, Iglesias ha disfrutado a rajatabla de sus vacaciones en agosto y Navidad como cualquier otro ciudadano.

Desde la formación se insistió este miércoles en restar importancia a la ausencia de su jefe de filas durante este tiempo. Irene Montero afirmó desde el Congreso que Podemos no ha dejado de trabajar, aunque también recordó que las vacaciones son también para «estar con la familia» y hacer las «visitas, cenas y comidas que todos hacen». Echenique, por su parte, apuntó que Iglesias ha trabajado esos días de asueto en el documento que presentará al Consejo Ciudadano.

En cualquier caso, los dirigentes de Podemos insistieron en que la formación no gira en torno a la figura de su secretario general sino que funciona como un «equipo coral». «No hay más misterio que ese», resumió el secretario de Organización.

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