Puigdemont solicita mediación sin abandonar sus planes

El presidente de la Generalitat se ha mostrado crítico con el mensaje del Rey de este martes, en el que instaba a «asegurar el orden constitucional» y calificaba de «deslealtad inadmisible» el comportamiento del Govern

COLPISA Barcelona Jueves, 5 octubre 2017, 11:38

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha transmitido este miércoles mediante un mensaje institucional su insistencia en la demanda de "mediación" ante el complejo momento que atraviesa Cataluña en su desafío independentista.

No obstante, según sus palabras, ha constatado que el Gobierno central no ha dado nunca ninguna respuesta positiva a estas iniciativas de mediación, ha pedido "que este conflicto se encarrile desde la política y no desde la policía y ha insistido en que su ejecutivo tiene "puerta abierta siempre al diálogo y respeto hacia el otro".

Más información

Puigdemont se ha mostrado crítico con el mensaje del Rey de este martes, en el que instaba a "asegurar el orden constitucional" y calificaba de "deslealtad inadmisible" el comportamiento del Govern el pasado domingo. "Así, no. Con su decisión de ayer usted decepcionó a mucha gente en Cataluña que le aprecia", ha señalado el presidente catalán.

El dirigente catalán ha denunciado que ayer el Rey se dirigió "a una parte de la población" e "ignoró deliberadamente a los millones de catalanes que no pensamos como ellos" y a los catalanes que "han sido víctimas de una violencia policial que ha helado el corazón a medio mundo" el pasado 1-O.

Por eso, cree que el Rey perdió una oportunidad de dirigirse a todos los ciudadanos como debería hacer por el papel que le da la Constitución, que además "le otorga un papel moderador que en ningún caso ha tenido y que ayer declinó".

Aplicar el resultado del 1-O

Ha asegurado que Cataluña seguirá enseñando su mejor cara en los próximos días: "Cuando las instituciones de Cataluña tendremos que aplicar el resultado del referéndum"

No obstante, el secretario general del Parlament, Xavier Muro, y el letrado mayor, Antoni Bayona, han dirigido hoy a la Mesa de la cámara catalana un escrito en el que advierten a sus miembros de que tienen el "deber de impedir o paralizar" iniciativas como la de celebrar un pleno para declarar la independencia.

En el escrito, los letrados señalan que una declaración de independencia tendría una "relación directa" con las resoluciones parlamentarias y las leyes del referéndum y de transitoriedad jurídica suspendidas por el Tribunal Constitucional (TC). Por esta razón, añaden, "la tramitación y eventual aprobación de una declaración" de independencia estaría "afectada" por las anteriores sentencias del TC.

De acuerdo con las decisiones que ha ido adoptando el TC, advierten los letrados, "los miembros de la Mesa del Parlament tienen el deber de impedir o paralizar cualquier iniciativa, jurídica o material, que directa o indirectamente suponga ignorar o eludir la nulidad de las resoluciones parlamentarias afectadas por la sentencia, los autos y los acuerdos de suspensión" del alto tribunal. "El incumplimiento de este deber puede dar lugar a la exigencia de responsabilidades de los miembros de la Mesa", añaden.

La Mesa y la Junta de Portavoces han confirmado el pleno en el Parlament para el próximo lunes, a las 10:00 horas, con la comparecencia del president Carles Puigdemont como único punto del día y sin mencionar específicamente una declaración de independencia, pese a que la CUP ha aseverado que se hará.

En la segunda ronda de reuniones de la jornada, la Mesa y la Junta de Portavoces han aceptado la petición de JxSí y la CUP para celebrar un pleno el lunes con la comparecencia de Carles Puigdemont, con el fin de valorar los resultados del referéndum, suspendido por el TC, y detallar los "efectos" de la aplicación de la ley del referéndum.

Horas antes, la CUP aseguraba que Cataluña declarará el lunes la independencia de manera unilateral, afirmando que el pleno servirá para "proclamar la república catalana".

Fuentes parlamentarias han asegurado que, durante la reunión de la Junta de Portavoces, JxSí y la CUP no han concretado si se hará una declaración unilateral de independencia, pese a lo sostenido por la CUP esta mañana. En todo caso, las mismas fuentes no descartan que se pueda alterar el orden del día el mismo lunes para incluir esta declaración unilateral.

Existe la posibilidad de que el texto se tramite en formato de declaración institucional -aprobada previamente por la Mesa y sin necesidad de voto en pleno- o como una proposición que, en este caso, sí requiera de una votación en el hemiciclo.

Los anticapitalistas han reclamado que la Sindicatura Electoral que renunció tras sus suspensión por las multas que le había impuesto el Tribunal Constitucional proclame los resultados del referéndum del domingo pasado y con posterioridad se declare la independencia. Los antisistema han pedido además a la población que se movilice de cara al lunes y han advertido de que ni la aplicación del artículo 155 de la Constitución frenará la declaración de secesión. "Estamos preparados para detenciones e inhabilitaciones", ha dicho Mireia Boya, diputada cupera.

Puigdemont anunció ayer en la BBC que Cataluña declarará la independencia en "cuestión de días". Podría ser en el pleno del lunes, pero no está confirmado. Podría ser a través de una declaración institucional leída por la presidenta de la Cámara, a partir de los resultados del presunto referéndum, o tras una votación que, de momento, no se ha confirmado a los grupos de la oposición que vaya a producirse en el pleno. En cualquier caso, los grupos de Junts pel Sí y la CUP pueden introducir la votación hasta el último momento del pleno, como ya hicieron hace un mes en las sesiones parlamentarias para aprobar la ley del referéndum o la de transitoriedad. Puigdemont comparecerá hoy a las 21:00 horas, por TV-3, para hacer una declaración institucional, desde el Palau de la Generalitat

Un respiro

Por primera vez en meses, el proceso soberanista en su vertiente política se tomó ayer un respiro de 24 horas. El escenario y los dirigentes políticos estaban en la calle, en el "paro de país" en protesta por "la represión" policial del pasado domingo. Pero hubo contactos discretos entre el PDeCAT, Esquerra y la CUP para llegar a un acuerdo sobre la fecha para convocar el pleno del Parlamento de Cataluña que proclamará la independencia.

El Gobierno de Carles Puigdemont hizo huelga y no se reunió como hace todos los martes. Todas las Consejerías e instancias oficiales estuvieron vacías. La Cámara legislativa era casi un páramo mientras una multitud se congregaba a sus puertas para pedir que la secesión se consume ya. El mensaje era muy claro y el líder de Omnium Cultural, Jordi Cruixart, lo sintetizó en una de las múltiples manifestaciones: "declaración de independencia sin más dilación".

El consejo nacional del PDeCAT, presidido por Artur Mas y Puigdemont, se reunió el lunes por la tarde y acabó por la noche. No hubo información de lo tratado, pero fuentes de la dirección del partido señalaron que no hay dudas sobre qué hacer, todos los que intervinieron apoyaron la declaración de ruptura con España. "No podemos dar un paso atrás porque nos destrozarán", señaló uno de los asistentes. "Hay que llegar hasta el final, pero hay que hacerlo bien", apostilló otro dirigente del PDeCAT.

Un importante grupo de dirigentes del partido de Mas y Puigdemont abogan por hacer una declaración de independencia rebajada o matizada para aprovechar los seis meses de "proceso participativo" que se abrirán a continuación para recabar apoyos internacionales y conseguir una mediación externa. Después de ese medio año se haría la proclamación oficial de la separación de España. Es la tesis de la declaración independentista en diferido, que Esquerra y la CUP no comparten.

Jornada festiva

En los contactos entre las fuerzas de Junts pel Sí y los anticapitalistas ganaba fuerza ayer la idea de convocar el pleno el fin de semana, en jornadas no laborables para que la declaración se vea arropada por una multitud que se convocará para que acudan al parque de la Ciudadela, donde se ubica el edificio del Parlament, aunque finalmente parece que no será así.

La CUP se sumó a las plataformas cívicas soberanistas y también exigió no perder más tiempo y no enredarse con los formalismos de la ley del referéndum. Norma anulada por el Constitucional, pero que establece que a las 48 horas de la proclamación de los resultados de la votación del domingo debe reunirse el Parlamento para formalizar la independencia. El problema es que ni hay junta electoral ni organismo que pueda certificar el escrutinio oficial. El Gobierno de Puigdemont anunció la creación de una comisión de notables, académicos y catedráticos de prestigio, que ejercerían esa labor, pero de su existencia no hay noticias. Además, como recordaron desde el Gobierno catalán, hoy había huelga y tampoco hubo recuento de papeletas.

Un paro patrocinado desde la Generalitat, porque si bien estaba convocado en protesta por la actuación de las fuerzas de seguridad, es un eslabón más del proceso para hacer una nueva demostración de músculo en la calle. El Gobierno catalán anunció que no descontaría el día de sueldo a sus funcionarios que hicieran huelga y, por supuesto, ningún trabajador público de la Generalitat fue a trabajar. El Ministerio de Hacienda salió al quite y advirtió que de eso nada, que no pagaría. El departamento de Cristóbal Montoro tiene intervenidas las cuentas del Ejecutivo catalán desde hace dos semanas y asumió el pago de las nóminas, pero para retener el desembolso debería tener controlados a los trabajadores que no acudieron a sus puestos de trabajo.

Secciones
Servicios