Unas 40.000 personas arroparán el lunes a Mas en el juicio por el 9-N

Artur Mas, en una manifestación en octubre de 2015 en Barcelona.
Artur Mas, en una manifestación en octubre de 2015 en Barcelona. / Afp
  • Las plataformas soberanistas creen que la operación Pika es "guerra sucia" del Estado contra el proceso

La ANC, Ómnium Cultural y la AMI aseguran que la movilización del lunes por el juicio del 9-N ha desbordado todas sus previsiones. Las plataformas soberanistas, organizadoras de las marchas del 11-S, esperan que decenas de miles de manifestantes se agolpen a las puertas del TSJC, donde serán juzgados Artur Mas, Joana Ortega e Irene Rigau. De momento, esta mañana han dado a conocer la cifra de inscritos para la manifestación que supera ya las 40.000 personas. Las entidades de la sociedad civil han fletado más de 150 autobuses y esperan una gran manifestación bajo el lema el "6-F se nos juzga a todos".

"El juicio del 9-N es el hecho más grave que ha pasado en nuestro país desde el franquismo", ha afirmado Neus Lloveras, presidenta de la Asociación de Municipios por la Independencia. El presidente d Ómnium Cultural, ha denunciado la "guerra sucia" que a su juicio ha orquestado el Gobierno central para intentar desmovilizar la protesta del 6-F. En ese contexto ha situado la operación Pika contra la corrupción del 3% de la exCDC. "La corrupción es una lacra que afecta no solo a Cataluña", ha dicho. "Hay que denunciar la guerra sucia del Estado contra el soberanismo", ha asegurado.

Además, en un acto celebrado en Barcelona, que ha contado con la participación de dirigentes del PDeCAT, ERC, la CUP y Catalunya sí que es Pot, Cuixart ha señalado que lo que se juzga el lunes es la "dignidad de un pueblo" que quiere autodeterminarse. Por ello, ha hecho una llamada a la UE para que tome partido en el pleito catalán.

El independentismo ha advertido de que el referéndum se celebrará sí o sí. "Si nos cierran los colegios, abriremos bibliotecas, centros cívicos o las plazas, que no nos las pueden precintar", ha señalado Miquel Buch, de la ACM.