Convergència vincula la operación contra el 3% con el inicio del juicio del 9-N

Artur Mas habla en el Parlament.
Artur Mas habla en el Parlament. / Toni Albir (EFE)
  • Malestar en el independentismo con CDC: Junqueras pide explicaciones y la CUP cree que el caso es una bofetada contra el proceso

La antigua Convergència ha tirado esta mañana balones fuera y ha atribuido la operación policial que afecta a la formación nacionalista con el inicio del juicio contra Artur Mas, el lunes que viene. "El Estado quiere espantar a la gente para que no vaya a la movilización del lunes", ha asegurado Jacint Borràs, un histórico del partido. "Es una operación programada, ha señalado, para desmovilizar a los catalanes que quieren dar su apoyo a Mas el lunes". "Me extraña que el Estado haya esperado tanto", ha añadido.

En la misma línea, el abogado de Antoni Vives, uno de los detenidos y exteniente de alcalde de Barcelona, ha apuntado que su cliente está tranquilo y que es inocente, pero ha afirmado que "no es una casualidad" que la operación llegue en vísperas de juicio del 9-N. Su exjefe en el Ayuntamiento de Barcelona, el exalcalde de Barcelona, Xavier Trias, da dado su apoyo a Vives y ha hablado de que sufre una "persecución" política.

Desde el independentismo, algunas voces se han mostrado críticas con la exConvergència. El vicepresidente Oriol Junqueras, de ERC, se ha mostrado "seguro" de que "todo el mundo se explicará con la máxima claridad". El portavoz de Esquerra en el consistorio barcelonés, Alfred Bosch, ha pedido a sus socios de CDC que aclaren el asunto y ha anunciado que se pondrá al lado de la alcaldesa Ada Colau si se persona como acusación particular. Desde la CUP, ha asegurado que la operación policial supone una "bofetada" en toda regla al proceso soberanista.