La vicepresidenta endurece su discurso frente a los «abusos» de la Generalitat

Soraya Sáenz de Santamaría, hoy en el Congreso.
Soraya Sáenz de Santamaría, hoy en el Congreso. / Chema Moya (Efe)
  • Sáenz de Santamaría enarbola la Constitución y recuerda que las posibles prácticas “ilegales” del Gobierno catalán no responden ni a un "consenso social" ni a la "democracia”

  • Rajoy insiste en que la consulta que persigue Puigdemont “no se puede celebrar” por estar fuera de la legalidad

  • El diputado de Esquerra, Joan Tardá, advierte de que el independentismo convocará el referéndum aunque el Ejecutivo "se empeñe en negar las urnas"

El pulso entre la Generalitat y el Gobierno ha alcanzado estos días un nuevo pico de tensión. El diputado de Esquerra, Joan Tardá, ha confirmado esta mañan en el Congreso las intenciones del independentismo al margen de lo que decida el Ejecutivo de Mariano Rajoy. “Si ustedes se empeñan en negar las urnas, sepan que de igual manera vamos a convocar el referéndum -ha advertido en la sesión de control-, razón por la cual creo que sería bueno que corrigieran y se sentaran en la mesa de negociación”.

El Pacto Nacional por el Referéndum, impulsado por el presidente catalán, Carles Puigdemont, volverá a reunirse hoy en pleno debate sobre si conviene adelantar la fecha de la consulta que el Gobierno autonómico pretendía celebrar en septiembre. La Generalitat, según Tardá, se siente ahora, además, legitimada no sólo por su mayoría parlamentaria, sino por la “estabilidad gubernamental” que le concede el pacto presupuestario con la CUP. “Todo depende ya de nosotros”, ha sentenciado tras defender que existe un “consenso social” sobre el derecho a decidir.

En este contexto, la “operación diálogo” que ha emprendido Soraya Sáenz de Santamaría parece hacer aguas en la misión de reconducir la deriva rupturista. La vicepresidenta, de hecho, ha elevado el tono en la Cámara baja. “Tienden a confundir a Cataluña con el independentismo al más puro estilo absolutista; yo hablo y puedo hablar en nombre del Gobierno y usted, en nombre de Esquerra, aunque, viendo cómo les va a sus senadores, son más útiles al proceso cuando callan que cuando hablan”, ha espetado días después de que el exrepresentante de ERC en la Cámara alta, Santiago Vidal, alardeara de que la Generalitat obtiene datos fiscales de manera ilegal.

“Eso ni es consenso social ni es democracia”, ha reprochado Sáenz de Santamaría, que recuerda que el referéndum está fuera de la ley y de la Constitución que “pone freno al abuso de los gobernantes”, y ofrece la mano tendida del Gobierno a “una sociedad catalana fundamentada en derecho”, abierta y moderada.

Hace días que el Ejecutivo y el PP han endurecido su discurso. El pasado lunes el vicesecretario de Comunicación de los populares, Pablo Casado, acusaba a la Generalitat de actitudes “totalitaria” y “xenófobas”. Este miércoles, Tardá ha reclamado a la vicepresidenta que desautorice a su compañero de filas. “Tiene usted más fina la piel que la boca”, ha zanjado la número dos del Gobierno.

Rajoy se suma

En los pasillos del Congreso también el presidente del Gobierno se ha sumado al tono crítico de los suyos. Rajoy ha dejado claro que la consulta que persigue Puigdemont “no se puede celebrar” por estar fuera de la legalidad.

El jefe del Ejecutivo niega en cualquier caso que la situación sea complicada con Cataluña. “Con Cataluña no, con algunas personas de algunos partidos políticos de Cataluña, que quieren lisa y llanamente, y además lo dicen, hacer las cosas saltándose la ley”, ha puntualizado tras abandonar el hemiciclo.