El Norte de Castilla

Rajoy pide no dar en Cataluña «más pasos en la mala dirección»

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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. / EFE

  • El presidente del Gobierno recalca que no admitirá un referéndum al ir contra la ley y «contra el sentido común»

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha pedido este viernes a las instituciones y partidos catalanes que dejen de dar "pasos en la mala dirección" y "contra el sentido común" para que se pueda dialogar de todo menos del referéndum porque, según ha insistido, no lo autorizará al ir contra la ley.

Rajoy, como ha hecho siempre que ha tenido que manifestarse en público sobre el proceso independentista que proviene de Cataluña, ha defendido el diálogo en todos los niveles, y así, ha subrayado que sus ministros hablan con los conseller del Govern de Cataluña y que él mismo ha hablado hace poco con el president, Carles Puigdemont.

No ha concretado qué se han dicho en esa conversación: "Cuando tenga algo que contarles sobre este asunto, lo haré". En la rueda de prensa que ha ofrecido en el Palacio de La Moncloa tras el último Consejo de Ministros del año, y que por ello le ha servido para hacer balance de 2016, Rajoy se ha mostrado convencido de que su voluntad de dialogar será compartida por la Generalitat, ya que no ve "razón" para que por esa parte suceda lo contrario.

"Es bueno hablar", ha reiterado, y así, ha encuadrado en esas vías de diálogo asuntos como el futuro de las pensiones, el modelo educativo o los que formarán parte de la Conferencia de Presidentes de enero, a la que Puigdemont ha dicho que no acudirá. Pero, según sus palabras, "hay algo de que no se puede hablar, que es de incumplir la ley", y por ello, ha insistido en que no autorizará ni aceptará el referéndum.

2016 ha sido «el año de la incertidumbre»

El máximo dirigente gubernamental ha afirmado que 2016 ha sido "el año de la incertidumbre" y el de "las decisiones inesperadas, los hechos sin precedentes y los sobresaltos políticos". Rajoy ha iniciado así en el Palacio de la Moncloa su intervención en el que hace balance del año en el que ha ejercido diez meses en funciones.

Rajoy ha destacado que uno de los elementos "que más ha sorprendido en 2016 dentro y fuera de España" es el hecho de que tal incertidumbre no haya afectado a la recuperación económica, lo que ha achacado a "la fortaleza" de la misma. Más tarde ha subrayado que esa fortaleza se debe a "las reformas emprendidas en la última legislatura", que han permitido "un crecimiento sólido y robusto" que debe mantenerse en los próximos años.

Los presupuestos para 2016, aprobados "pese a las criticas", se han mostrado a su juicio como una decisión "prudente, eficaz y responsable" y un "parapeto de seguridad" que ha propiciado la creación de empleo y que ha generado confianza "más allá de la incertidumbre". Luego ha recalcado que, "pese a todas las incertidumbres", el PIB este año va a crecer un 3,2%, lo que constituye el ritmo más elevado de las economías europeas y el doble de la media de la eurozona.

Y ha afirmado que "la crisis ha dejado innumerables secuelas que se van aliviando poco a poco, pero también una cosa buena", y es el hecho de que ahora "España es una potencia exportadora", una tendencia que sigue al alza con exportaciones "crecientes y variadas". En adición, ha recalcado que en España se ha vivido "una situación sin precedentes" históricos, con un periodo de diez meses de un Ejecutivo en funciones; aunque, "en los últimos meses se ha conseguido corregir esa imagen y sensación de inestabilidad", gracias a los acuerdos con otras fuerzas políticas para formar Gobierno.

"Es cierto que hemos vivido un largo y pernicioso periodo de interinidad y de bloque", ha dicho Rajoy, quien sin embargo ha matizado que "no es menos cierto que se han evitado males mayores y que los últimos tiempos de pactos nos están permitiendo enmendar la desconfianza y el deterioro" que había generado ese periodo.

«Se ha tardado en hacer lo que dictó la voluntad de los españoles»

A juicio del jefe del Ejecutivo, "se ha tardado demasiado" en hacer lo que "dictó la voluntad de los españoles" expresada en las urnas "el sentido común y el propio interés de la nación", aunque el Gobierno en funciones hizo "todo lo posible para paliar las consecuencias del bloqueo político".

"Ha sido un año de gran incertidumbre en España y también fuera de nuestras fronteras", ha comentado el jefe del Ejecutivo que, en ese sentido, ha aludido en primer lugar al triunfo de Donald Trump en las elecciones de EE UU, "un vuelco político de indudable magnitud cuyas consecuencias no conoceremos con certeza" hasta que tome posesión de su cargo. Ha recordado el resultado de los referendos en Colombia e Italia y, sobre todo, el celebrado en el Reino Unido, que hará que este país deje de pertenecer a la Unión Europea.

Se ha referido asimismo a la "consolidación de fuerzas extremistas de distinto tipo" que se ha vivido en Europa este año, con un elemento común: que todas son abiertamente contrarias al proyecto de integración europea" y que buscan en "el nacionalismo, la xenofobia o el comunismo" dar "una respuesta equivocada" a los retos "cada vez más exigentes" de la sociedad.