Felipe VI: «No es tiempo para fracturas, sino para abrirse al mundo»

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Felipe VI, durante su discurso de Navidad. / Ángel Díaz (Efe) I Atlas

  • El Rey felicita la Navidad en un discurso plagado de referencias al problema independentista en Cataluña

  • El jefe del Estado avisa de que no cumplir la ley lleva a "enfrentamientos estériles" y apela al "diálogo" y "entendimiento" entre los partidos políticos

"No son admisibles actitudes que ignoren o deprecien los derechos que tienen todos los españoles para la organización de la vida en común". Con estas palabras, Felipe VI se ha referido esta Nochebuena a la eventual celebración de un referéndum unilateral que planea sobre Cataluña. Durante su tradicional discurso navideño, que ha estado plagado de referencias al problema independentista, el jefe del Estado ha recordado que vulnerar las leyes que garantizan la democracia "solo conllevan tensiones y enfrentamientos estériles que no resuelven nada".

Con la imagen de fondo del día que juró por primera vez la Constitución en 1986, el Rey ha apelado a la necesidad de cumplir la legalidad vigente y las resoluciones judiciales como ya hiciera durante el acto solemne de la apertura de la XII Legislatura en el Congreso. De otro lado, ha subrayado que la "convivencia democrática" debe estar basada en la voluntad de "construir y no de destruir, de engrandecer y no de empequeñecer, de fortalecer y no de debilitar".

Desde su proclamación como Rey, Felipe VI ha sabido equilibrar sus gestos y sus declaraciones públicas, buscando el diálogo roto en Cataluña. Este sábado lo ha vuelto a intentar en su discurso navideño, que junto al de los Premios Princesa de Asturias es el más personal de cuantos pronuncia a lo largo del año, y en donde ha insistido en que "son tiempos para profundizar en una España de brazos abiertos y manos tendidas, donde nadie agite viejos rencores o abra heridas cerradas". El Monarca ha dicho que confía en un país decidido a superar las dificultades siempre que lo ciudadanos entiendan que "ya no vivimos tiempos para encerrarnos en nosotros mismos, sino para abrirnos al mundo".

En sus palabras, Felipe VI ha resaltado además que es el momento de pensar en "la España que queremos" para las próximas décadas, y de "forjarla con solidez". Y para ello, según ha argumentado, "debemos concentrar nuestras energías en mirar hacia el mundo que nos rodea, y darnos cuenta cabalmente de por dónde va".

Diálogo y entendimiento político

Tras un año marcado por la crisis de ingobernabilidad, donde el Monarca afrontó uno de los momentos más trascendentales de su reinado, don Felipe ha invocado nuevamente la capacidad de "diálogo" y "entendimiento" entre los partidos políticos. Lo ha hecho además desde su despacho, donde a lo largo de este año han desfilado hasta en cinco ocasiones los lideres de las formaciones con representación parlamentaria, y donde ha recalcado que, una vez recuperada la "serenidad", "la intolerancia y la exclusión, no pueden caber en la España de hoy".

Durante su discurso, Felipe VI, que no ha hecho ninguna referencia a una eventual reforma de la Carta Magna ni a la corrupción política que sí ha recogido en mensajes anteriores, ha reconocido el trabajo que se hace desde las instituciones. "He sido, y soy continuamente, testigo de la labor de tantos servidores públicos que, con una extraordinaria vocación de servicio a la comunidad, garantizan nuestras libertades".

Sobre la crisis económica, el jefe de Estado ha utilizado la palabra "recuperación" a la que ha pedido "más empleo y de calidad" para fortalecer la cohesión social. El Monarca ha considerado la educación como la "clave esencial de nuestro futuro" y ha dibujado los retos a los que se deben de enfrentar los jóvenes actuales.

Felipe VI no se ha olvidado de las víctimas y afectados por el temporal que azotó el Mediterráneo y ha resaltado también cómo los españoles, una vez más, han vuelto a demostrar que ante las adversidades y los momentos más terribles sacan su cara más solidaria. "Allá donde haga falta, hay un español que demuestra con obras la grandeza y el alma más profunda de nuestra tierra", ha concluido.