El Norte de Castilla

Artur Mas.
Artur Mas. / Afp

Mas será juzgado del 6 al 10 de febrero

  • El expresidente de la Generalitat se enfrenta a una pena de inhabilitación de casi 10 años por desobediencia y prevaricación

Artur Mas, Irene Rigau y Joana Ortega se sentarán en el banquillo de los acusados entre el próximo 6 y el 10 de febrero. El expresidente de la Generalitat y las dos exconsejeras serán juzgados por haber cometido supuestamente los delitos de desobediencia y prevaricación por haber organizado la celebración de la consulta soberanista del 9-N de 2014, a pesar de que estaba suspendida por el Constitucional. El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) y ponente del caso, José María Barrientos, ha notificado esta mañana a los procesados la fecha de inicio del juicio, por el que los acusados se enfrentan a penas de inhabilitación de nueve años y medio en el caso de Mas y de ocho años y siete meses, en el caso de Ortega y Rigau. La Fiscalía considera a Mas autor de los hechos y a Ortega y Rigau, cooperadoras necesarias. En un principio también fueron acusados de malversación de fondos públicos, lo que comportaba posibles penas de prisión, pero esta acusación fue descartada por el juez durante la instrucción.

Según el auto de apertura de juicio oral del juez instructor José Francisco Valls Gombau, del pasado 13 de octubre, Mas "articuló una estrategia de desafío completo y efectivo" a la suspensión de la consulta acordada por el Tribunal Constitucional, que conoció el mismo día en que se dictó, el 4 de noviembre de 2014. De este modo, el juez instructor entiende que el expresidente de la Generalitat, "amparado simplemente en su voluntad, que convirtió irrazonablemente en aparente fuente de normatividad, actuando con plena conciencia y voluntad, se abstuvo de suspender oficialmente la convocatoria que él mismo había efectuado, incumpliendo la obligación que tenía a raíz del mandato del Tribunal Constitucional".

El magistrado considera que los acusados decidieron "generar la apariencia de que las actuaciones administrativas públicas se paralizaban y el proceso quedaba exclusivamente en manos de ciudadanos voluntarios, cuando en realidad no era así".

El tribunal que juzgará a los tres ex dirigentes nacionalistas estará formado por el presidente del TSJC y de la Sala Civil y Penal, Jesús María Barrientos, que presidirá el juicio, y Carlos Ramos. Pero falta un tercer magistrado, ya que el resto de miembros de la sala no pueden porque uno de ellos instruyó la causa y los otros forman parte de la sala de apelaciones del mismo caso. El tribunal debe buscar un tercer miembro, por tanto, entre otros magistrados del TSJC de la jurisdicción social o contencioso-administrativa o entre otros magistrados de secciones penales de audiencias provinciales catalanas, en aplicación del artículo 199.1 de la LOPJ.