El Norte de Castilla

La española expulsada de Israel insiste en que el abordaje fue ilegal

Mujeres palestinas ondean su bandera nacional en solidaridad con la coalición 'Flotilla de la Libertad'.
Mujeres palestinas ondean su bandera nacional en solidaridad con la coalición 'Flotilla de la Libertad'. / Mohammed Saber (Efe)
  • La fotógrafa Sandra Barrilaro iba a bordo del barco 'Zeituna-Oliva', con el que un grupo de activistas pretendían romper el bloqueo a Gaza y que fue interceptado por las autoridades israelíes el miércoles

La fotógrafa española Sandra Barrilaro, expulsada de Israel tras intentar romper el bloqueo a Gaza cuando viajaba a bordo del barco 'Zeituna-Oliva', ha subrayado hoy que el abordaje, aunque fue "no violento" y recibió un trato "correcto", fue ilegal porque se produjo en aguas internacionales.

Así lo ha declarado a su llegada al aeropuerto de Adolfo Suárez Madrid-Barajas, donde ha querido recalcar que, pese al buen trato recibido, no es más que una operación de "limpieza de imagen" por parte de las autoridades israelíes porque había "muchos ojos puestos en esta acción".

Barrilaro se encontraba entre las trece mujeres -entre ellas Mairead Maguire, premio Nobel de la Paz (1976) y la diputada argelina Samira Douaifia- que zarparon de Barcelona en septiembre con la intención de romper el bloqueo israelí a la franja palestina, en la última iniciativa de la coalición 'Flotilla de la Libertad'. Su velero fue interceptado en aguas internacionales el miércoles por fuerzas navales israelíes, horas después de que se perdiese conexión con el mismo, cuando se encontraba a unas cincuenta millas de la costa, de ahí que la fotógrafa, que partió esta mañana en un vuelo desde Tel Aviv, se reafirme en que el abordaje "fue ilegal".

"Ha sido agotador"

Antes de salir del país estuvo detenida en la prisión de Mishmoret, en la localidad israelí Ramle, donde fue trasladada junto a otras diez activistas -entre las que se encuentra la premio Nobel de la paz irlandesa Mairead Maguire- tras ser llevado el 'Zeituna-Oliva' al puerto de Ashdod.

"Había un gran despliegue para someternos a interrogatorios y presión para que admitiéramos que estábamos haciendo algo ilegal", ha lamentado Barrilaro, que ha reiterado que, aunque "ha sido agotador", dentro "de lo que es un abordaje y un secuestro" y "teniendo en cuenta los antecedentes, el trato ha sido correctísimo".