El Norte de Castilla

Tres jóvenes fallecen en un accidente de tráfico en Santander capital

Imagen del vehículos tras el tráfico accidente.
Imagen del vehículos tras el tráfico accidente. / DIARIO MONTAÑÉS
  • El coche en el que viajaban se incendió tras estrellarse contra un árbol; una chica herida grave ha sido al única superviviente

Eran poco más de las nueve y media de la mañana cuando el turismo en el que viajaban dos chicos y dos chicas ha dejado un negro sábado en Santander. Por el momento se desconocen las causas por las que el turismo que circulaba por la Avenida del Faro, en sentido hacia el campo de golf, ha perdido el control tras la curva de la Mutua Montañesa y se ha salido de la calzada hasta acabar empotrado contra un árbol.

Como consecuencia del impacto, según informa el Diario Montañés, el vehículo se ha incendiado, y poco se ha podido hacer por los ocupantes que viajaban en su interior, de los cuales dos de ellos han muerto carbonizados dentro del coche antes de que llegaran los servicios de bomberos y las ambulancias; el tercero fue rescatado y se le ha intentado reanimar durante tres cuartos de hora, pero no ha sido posible; y la cuarta fue atendida en el lugar de los hechos y trasladada poco después en una UVI móvil al Hospital Marqués de Valdecilla. Fuentes policiales han confirmado a este periódico que el equipo médico que atendió a esa cuarta pasajera dijo que su estado era muy grave, aunque, en principio, no se temía por su vida.

La zona ha estado acordonada hasta las 13.00 horas, desde la Mutua Montañesa hasta la entrada hacia Cueto. A las 11.45 ha llegado la médico forense al lugar de los hechos para levantar los tres cuerpos sin vida de los jóvenes, por delegación del juez de guardia y ayudada por la policía científica. Los bomberos municipales han tenido que desguazar completamente el coche para poder excarcelar los cuerpos de los dos pasajeros que habían quedado carbonizados. La operación ha terminado a las 12.45 horas, cuando se ha levantado el último cuerpo.

Por el momento se desconoce la identidad de los cuatro ocupantes ya que los dos que estaban dentro del coche cuando éste se ha incendiado han quedado carbonizados, y de los otros dos todavía no se había hallado ningún documento identificativo.

Testigos, papel clave

Dos personas que pasaban por el lugar, un anciano y un chico en moto, han sido testigos del impacto del coche contra el árbol, según ha señalado la Policía Local. Junto a otras dos personas, ellos han sido los primeros en acercarse al coche siniestrado, justo antes de que empezara a arder, para auxiliar a los ocupantes. Según la Policía, entre todos han sacado del coche a una de las chicas (la que iba detrás del piloto) y al propio conductor. Sin embargo, por los otros dos ocupantes no han podido hacer nada ya que el vehículo ha comenzado a arder.

Según la Policía Local, en el vehículo viajaban dos chicos y dos chicas. Antes de que llegaran los servicios de auxilio han fallecido, quemados una de las chicas, que viajaba como copiloto, y el pasajero del asiento de atrás del copiloto. La tercera víctima ha sido el conductor del vehículo, que ha fallecido en el lugar del siniestro después de haberle intentado reanimar durante más de media hora.

La cuarta ocupante, que viajaba detrás del asiento del piloto, ha sido la única que ha sobrevivido al accidente. Tras ser trasladada al Hospital Valdecilla de Santander con un fuerte golpe en el abdomen, según los primeros informes, confirmados por este periódico, su vida no corre peligro.

Hasta allí se han desplazado 16 agentes de la Policía Local con el jefe Luis Hernández al frente, cuatro coches de la Policía Nacional, dos camiones de Bomberos y cuatro ambulancias e incluso los concejales de Santander Pedro Nalda y Gema Igual.

En la vía por la que circulaban, la velocidad está limitada a 50 kilómetros por hora. Tras un tramo recto, el trazado dibuja una curva hacia la izquierda, y ha sido ahí, tras salir de dicha curva, donde el asfalto muestra el inicio de las marcas de los neumáticos en plena frenada sobre el asfalto, a la altura de la puerta que da acceso al Parque de Mataleñas por la Casa de los Guardeses.