El Norte de Castilla

Deschamps, directo al corazón

Deschamps, en la rueda de prensa.
Deschamps, en la rueda de prensa. / Reuters
  • "Los jugadores entendieron lo que supone vestir la camiseta de Francia"

  • "No hay miedo ni presión, sólo el deseo de avanzar"

  • "Queremos escribir a nuestro favor otra página de la historia", afirma el seleccionador galo antes del duelo ante Alemania

Didier Deschamps ejercía de capitán en la selección campeona de 1998 y muestra esa condición de líder ante los periodistas. Responde seguro de sí mismo, sin pestañear. Deja en un segundo plano la historia, aquellas derrotas ante Alemania en las semifinales de España’82 y México’86 y se centra en el presente, en "escribir en Maracaná una nueva página de la historia de Francia".

¿Miedo ante el choque de este viernes ante los teutones en cuartos de final?, le preguntaron para romper el hielo en una repleta sala de prensa. "Nadie tiene miedo. Esto es deporte y compiten dos adversarios. Alemania es un rival duro, con gran experiencia, tradición y espíritu competitivo, pero para nosotros este partido supone un reto y poder jugarlo es un placer".

Evita las excusas del césped seco, ya que "es igual

para todos y a estas alturas del campeonato ya que hay que estar acostumbrados", dice estar preparado para cualquier variante alemana, con Lahm de medio o en la derecha, y evita generar ansiedad a sus jóvenes jugadores. Aquellas batallas de hace años son pasado. "No hay presión y no tengo que recordarles nada a los jugadores de lo que ocurrió entonces porque ahora queremos escribir una página nueva a nuestro favor".

Deschamps ensalza a Alemania, una "gran selección que superó partidos muy difíciles como el de Ghana". "Son sólidos compactos, les gusta la posesión y saben emplearse con paciencia pero veremos a ver lo que sucede en Maracaná". No le sirve como ejemplo el último duelo de los teutones ante Argelia, resuelto en la prórroga. "Cada encuentro enseña algo, pero todos son distintos. Alemania y Francia tenemos sistemas muy parecidos aunque con jugadores y variantes diferentes".

Se han filtrado unas supuestas manifestaciones de Joachim Löw en las que el técnico alemán vendría a confesar que los galos son favoritos porque su rendimiento ha sido más fiable a lo largo del torneo. Deschamps se lo toma casi a broma. "Löw es muy simpático. Al principio del Mundial estaba claro el papel de cada selección y Alemania era favorita. Y están rindiendo a un nivel excelente".

Francia, sin embargo, venía de fracasar con Raymond Domenech en Sudáfrica y Laurent Blanc en la Eurocopa de 2012. Alcanzar los cuartos ya es un éxito, pero Deschamps no se conforma. Por algo llevó al Mónaco a lo más lejos de su historia, sacó a la Juventus del pozo de la Serie B y logró ser campeón de Francia con el Marsella. "Cuanto más avanzas los rivales más se complican, pero siempre quieres más y crees que pueden seguir adelante. No nos metemos presión pero no renunciamos a nada".

El técnico de Bayona, en pleno País Vasco francés, es el primero que asume que todo experimentó un giro positivo en este combinado galo desde que superó en la repesca a Ucrania en Saint Denis. "Sabíamos que o ganábamos o no estábamos en el Mundial y ese partido cambió la historia de los jugadores y la mía. El pensamiento, la filosofía y el espíritu ahora son diferentes. Los jugadores han entendido lo que es vestir la camiseta de Francia y su actitud en este Mundial es excelente. Mentalmente somos fuertes".