Raquel Gago pedirá su libertad al Tribunal Europeo de Derechos Humanos

Raquel Gago en el momento de entrar en prisión./EFE
Raquel Gago en el momento de entrar en prisión. / EFE

La agente de la Policía Local de León sigue creyendo que su condena se debe a severos errores y a una grave vulneración en sus derechos

A. CUBILLAS-LEONOTICIASLeón

Raquel Gago sigue defendiendo su inocencia. Lo ha hecho desde el principio, desde aquel 14 de mayo de 2014 cuando entregó en la Comisaría de León el arma con la que dos días antes se había matado a Isabel Carrasco.

Y ahora, tres años después, no cambia de discurso a pesar de que este viernes ha conocido que el Tribunal Constitucional rechaza su recurso de amparo al considerar que su queja «carece de trascendencia constitucional».

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Por ello, la agente de la Policía Local condenada a 14 años de prisión por un delito de asesinato, seguirá luchando para demostrar que no tuvo participación alguna en el crimen de la expresidenta de la Diputación de León.

Y lo hará en Estrasburgo. Su letrado ha señalado a través de un comunicado remitido a Leonoticias que llevará su caso ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos». Porque, a pesar de que acata «como no puede ser de otra manera» la decisión del Tribunal Constitucional, Raquel Gago «mantiene su fe en la justicia».

Raquel Gago no quiere perder la confianza en los Tribunales españoles, pero sigue creyendo que su condena se debe a severos errores y a una grave vulneración en sus derechos como justiciable. Precisamente por eso acude a Estrasburgo, «para hacer valer lo que los Tribunales españoles consideran intrascendente», según concluye el comunicado de su letrado.

De esta forma, Raquel Gago emprende una nueva lucha por defender esa inocencia que clamó el pasado mes de diciembre cuando reingresó en la prisión de Mansilla de las Mulas después de que el Tribunal Supremo confirmarse la sentencia del TSJ y su participación en el crimen de Carrasco.

Esa jornada, rodeada de sus familiares, Raquel lamentaba que entraba en prisión «a pesar de ser inocente. La gente de la calle y parte de la prensa debería saber la verdad. Una verdad que no ha salido en el juicio», aseguró Raquel ante los medios de comunicación minutos antes de entrar en Villahierro.

«Las cosas se tienen que comprobar y no hacer caso de las opiniones; ni vuestras (en referencia a los medios de comunicación), ni de las del vecino, ni de nadie. Desde el primer día he defendido mi inocencia, desde el primer momento en el que fui a declarar», apuntó Gago, que entró en prisión advirtiendo de que el proceso judicial había sido «muy injusto».

Raquel Gago, que regresó a la prisión de Mansilla de las Mulas el pasado 20 de diciembre tras 684 días en libertad, convive en el módulo de Enfermería de la prisión de Mansilla de las Mulas con compañeros como David Oubel, el parricida de Pontevedra que mató con una sierra a sus dos hijas de 4 y 9 años, realizando tareas de apoyo.

Su traslado del módulo de ingresos ha sido la solución que se ha encontrado desde Instituciones Penitenciarias para un caso que nunca se presentó sencillo.

Santiago Torres, que asumió la defensa de Gago tras el veredicto del Tribunal Supremo, ha insistido en los últimos meses que en la condena de prisión para la policía se basa en «sospechas» y no en pruebas objetivas, motivo por el cual presentó un recurso ante el Tribunal Constitucional.

Motivo que le empujó a asumir su defensa porque está «convencido» de que hay motivos para sostener su inocencia. «No hay ningún dato que objetivamente determine que Gago tuviese el más mínimo conocimiento de los planes de Triana y Montserrat. No hay ningún elemento, ni prueba de esa circunstancia», remarcó Torres.

Lo que sí que hay, reconoció el abogado, son «una serie de indicios y sospechas» contra Raquel Gago, pero lo que hay que analizar, a su juicio, es si «bastan esos indicios y sospechas para condenar a una persona por asesinato», subrayó.

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