Un año de prisión y tres de inhabilitación para una doctora de Urgencias de León por homicidio por imprudencia profesional

Vista del Hospital de León. /
Vista del Hospital de León.

La acusada, que se encontraba realizando el MIR, diagnosticó a la paciente una artrosis de rodilla, tras lo que fallecía cuatro días después como consecuencia de un derrame cerebral

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El Juzgado de lo Penal Número 1 de León ha condenado a una médico a un año de cárcel por homicidio por imprudencia profesional y tres de inhabilitación por el fallecimiento de una paciente tras la denuncia formulada por las hijas y el esposo de ésta, bajo la dirección del letrado Santiago Díez Martínez, de la Asociación del Defensor del Paciente en Castilla y León.

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La paciente, de 78 años de edad, y con antecedentes de accidente isquémico en agosto de 2010, acudió al Servicio de Urgencias el día 11 de febrero de 2011 por sufrir un síncope mientras realizaba la compra.

En el Servicio de Urgencias, tras examinar los antecedentes, y exploración de la paciente, al haber remitido los síntomas, la derivaron a su domicilio, con la cautela de volver a Urgencias si se encontrara mal. Unos días más tarde, el 15 de febrero, la paciente mostraba pérdida de fuerza en el lado izquierdo, no siendo capaz de caminar, motivo por el que sus hijas avisaron al médico de cabecera, quien acudió a visitar a la mujer a su domicilio.

El médico, tras explorar a la paciente, anotó sobre el informe de urgencias del día 11 de febrero una sospecha de posible ictus, por lo que la derivó al Hospital, avisando al Servicio 112 para su traslado.

A su llegada a Urgencias del Hospital de León, la paciente fue atendida por la condenada, quien entonces era MIR de primer año. A pesar de contar con el informe de urgencias del día 11 de febrero, en el que se incluyen los antecedentes de la paciente, así como la nota del médico de cabecera manuscrita sobre dicho informe, y el informe del Servicio 112, en el que consta como causa de traslado «posible accidente isquémico-vascular», y a pesar de las advertencias de las hijas de la paciente de dichos antecedentes, ésta «no valoró en absoluto tales datos, importantísimos para establecer una primera sospecha diagnóstica, y tras realizar una analítica y Rx simple de rodilla, diagnostica a la paciente de 'artrosis de rodilla', al confundir la imposibilidad de caminar de la paciente con un simple dolor mecánico».

Según se apunta en el dictamen, la MIR «no recabó la asistencia de su adjunta, como era obligado, por lo que su exploración y posterior diagnóstico no fue refrendado por ningún médico con mayor experiencia».

La paciente falleció apenas unos días más tarde, el 22 de febrero, tras sufrir un derrame cerebral masivo, producto de diferentes focos hemorrágicos, que evidencian una evolución en días previos.

La aseguradora de la médico, unos días antes de la celebración de juicio el pasado mes de abril, ya indemnizó a las hijas de la paciente la suma de 200.000 euros.

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