Comienza el juicio contra el hombre que disparó a su sobrino por un castaño

Imagen del soto de castaños donde se produjo el suceso. / Leonoticias

El acusado asegura que su intención era asustar a su sobrino para evitar que le agrediese| La defensa solicita una pena de entre uno y cinco años de cárcel

A. CUBILLAS-LEONOTICIASLeón

El vecino de la localidad berciana de San Juan de Paluezas, del municipio de Borrenes, que mató a su sobrino por la recogida de las castañas de un árbol familiarse enfrenta a una pena de prisión de 20 años por un delito de asesinato con alevosía. El juicio tendrá lugar el 19 de octubre en la Audiencia Provincial de León.

Según las calificaciones previas a las que ha tenido acceso Leonoticias, los hechos tuvieron lugar a las 21.45 horas del 9 de octubre de 2015 cuando el acusado cogió del interior de su vivienda una escopeta que introdujo en su vehículo y se dirigió al bar de Villaverde de la Abadía.

Allí permaneció hasta las 22:40 horas cuando se dirigió hasta el paraje conocido como ‘Pousafoles’ situado en el camino que une San Juan de Paluezas con Villaverde de la Abadía donde había un castaño perteneciente a la herencia de sus padres que aún no se había dividido.

Un árbol que limpiaba y podaba desde hacía más de 40 años su hermana con la ayuda de su hijo. Ya en el lugar, el acusado aparcó su vehículo pegado al camino preparado para salir por el mismo lugar por el que entró sin tener que maniobrar.

Seguidamente apagó el motor, quitó las luces, abrió el maletero y cogió la escopeta, introduciendo cuatro cartuchos para, posteriormente, dejarla sobre el capó del vehículo perfectamente preparada para disparar . Acto seguido, cogió una pequeña linterna que utilizó para alumbrar mientras recogía castañas.

Sin opción a defenderse

En ese momento, sobre las 23:00 horas, se acercó hasta el lugar su sobrino a bordo de su furgoneta que detuvo para pedirle explicaciones a su tío de por qué estaba recogiendo sus castañas.

En ese momento, el acusado cogió la escopeta y apretó el gatillo a una distancia de entre 80 y 65 centímetros impactando contra el hemitórax izquierdo del cuerpo de su sobrino que, tras caminar dos o tres pasos, cayó abatido y murió en el acto debido a la gravedad de sus lesiones.

El fallecimiento de José R. S., de 36 años de edad, se produjo como consecuencia del destrozo completo que los perdigones causaron a la arteria aorta ascendente y en el tronco de la arteria pulmonar que provocó la salida masiva de sangre. Lesiones que eran mortales de necesidad sin posibilidad de que la víctima hubiera sobrevivido en ningún caso. Su cadáver no presentaba señales de lucha o de defensa ni en sus manos ni en su antebrazo.

Confesión del crimen

Poco después de la agresión, el acusado llamó al 112 alertando del disparo que había efectuado a su sobrino, dirigiéndose posteriormente a las dependencias de la Guardia Civil de Ponferrada para entregarse y dar su propia versión de los hechos.

El acusado, Darío S. G, no tenía mermadas las facultades mentales y el día de los hechos había ingerido un vaso de vino así como un chupito de whisky, consumo que venía siendo habitual en él y que por tanto no suponía la alternación de sus capacidades intelectivas ni volitivas, según el Ministerio Fiscal. El acusado lleva privado de libertad desde el 10 de octubre de 2015.

La Fiscalía entiende que los hechos son constitutivos de un delito de asesinato con alevosía por lo que procede a imponerle una pena de 20 años de prisión así como la prohibición de residir en San Juan de Paluezas y acudir allí así como de aproximarse a su hermana y sus sobrinos a una distancia inferior de 200 metros durante 25 años. Asimismo, el acusado indemnizará a su hermana con 60.000 euros y a cada uno de sus tres sobrinos con 20.000 euros.

Niega la intención de matar

Por su parte, la defensa del acusado se muestra disconforme con el relato de la Fiscalía y advierte de que su cliente tenía ese día las capacidades cognitivas mermadas por la ingesta del alcohol no sólo en su casa sino también en el bar de la localidad.

En este sentido, asegura que el acusado cogió la escopeta por si aparecía un zorro y advierte de que el sobrino le sorprendió y recriminó de forma agresiva que estuviera cogiendo castañas «cangándose en la madre que lo parió». Es más asegura que su sobrino lo agarró y lo levantó del suelo, profiriendo varias amenazas de muerte.

Fue en ese momento cuando, creyendo que su sobrino había cogido algún tipo de arma de su vehículo y ante las amenazas previas, el acusado cogió la escopeta con la única intención de asustarle, dado que la intención cuando efectuó el disparo no fue la de matarle ni tan si quiera pretendía que le alcanzase.

Pena de entre uno y cinco años de prisión

Por todo ello, entiende que los hechos son constitutivos de un delito de homicidio imprudente y concurren los atenuantes de confesión y colaboración así como el eximente completo de actuar bajo los efectos del consumo de bebidas alcohólicas.

Por todo ello, entiende que procede imponerle a su cliente una pena de un año de prisión como autor de un delito de homicidio imprudente o, en su defecto, de cinco años si se considera autor de un delito de homicidio.

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