El Juzgado de Menores de León inicia este lunes el juicio contra las menores acusadas de agredir a la conserje del Jesús Maestro de Ponferrada

La conserje agredida, en la manifestación de apoyo celebrada en el centro.
La conserje agredida, en la manifestación de apoyo celebrada en el centro. / César Sánchez
  • La acusación solicita el internamiento terapéutico de las jóvenes, una orden de protección y alejamiento para que no puedan acercarse a la víctima al menos durante medio año y una indemnización económica

El Juzgado de Menores de León acoge este lunes día 29 de mayo la primera sesión del juicio contra las dos menores, presuntas agresoras de la conserje del colegio público Jesús Maestro de Cuatrovientos.

La acusación particular solicita el internamiento terapéutico cerrado de las dos jóvenes que participaron en la brutal paliza a la mujer, trabajadora del centro escolar, cuando entraron en su vivienda situada en el recinto del centro escolar y le robaron el bolso.

La letrada avala su petición en la brutalidad y agresividad que demostraron las dos acusadas contra la mujer. Asimismo, solicitará también una orden de protección y alejamiento para que las jóvenes no puedan acercarse a la víctima al menos durante medio año.

Reclama, además, una indemnización económica para la conserje por los daños causados, ya no sólo físico sino también psicológicos que padeció como consecuencia de la brutal paliza, lo que le llevó a abandonar momentáneamente su puesto de trabajo así como la vivienda que ocupaba en el propio recinto del centro para trasladarse a la casa de un familiar.

Rueda de reconocimiento

El Juzgado número 5 de Ponferrada mantiene abiertas diligencias para dar con el paradero del joven mayor de edad que también participó presuntamente en los hechos junto a los dos menores. En este sentido, la letrada de la acusación ha solicitado que se lleve a cabo una rueda de reconocimiento en el momento en el que sea localizado, contra el que presentarán cargos por un delito de lesiones.

La abogada de la acusación confía en que el juicio sirva para resarcir los daños causaños a la conserje aunque tiene claro que «la reparación es imposible porque cuando te sucede una de estas cosas los daños morales son irreparable pero sí esperamos que en la medida de lo posible se le resarzan», explicó.

La conserje se incorporó de nuevo a su puesto de trabajo hace más de un mes y también a su vivienda dentro del propio colegio. Santín reconoce que para su defendida «el susto fue muy grande» y que «la vivienda que está en el propio colegio tuvo que abandonarla para irse a vivir con unos familiares pero ahora ya se encuentra mejor», subrayó Santín. «Lo único que quiere es que se depuren responsabilidades y acabar ya con este proceso», recalcó.