A líos con la vaina percutida y la bala disparada

Pistola idéntica a la usada en el crimen de Roberto Larralde.
Pistola idéntica a la usada en el crimen de Roberto Larralde.
  • Peritos, acusación y defensas debaten en una ‘lección’ de balística sobre el proyectil que acabó con la vida de Roberto Larralde

¿Cómo se dispara una bala? ¿Qué partes tiene? ¿Qué diferencia hay entre vaina y bala? ¿Y entre percutir y disparar?

Todas esas preguntas, como si de una lección se tratase, se han debatido y explicado hasta la extenuación durante la sesión de este jueves en el juicio por el asesinato de Roberto Larralde.

Peritos de balística, acusación y defensas han analizado en suma profundidad el informe pericial de balística sobre el proyectil extraído a la víctima.

Las características del mismo eran: una bala blindada compuesto de núcleo de plomo y revestida de platón, con un peso de 4,76 gramos que presentaba deformaciones al haber chocado con partes duras. Su calibre es 7,65 milímetros y se dibujaban seis surcos simétricos fruto de la combustión de la pólvora y la percusión sobre la vaina.

Los peritos que han intervenido en la sesión han confirmado que las tres vainas halladas en el tiroteo que se produjo en enero de 2014, en el que estuvo involucrado Adrián Martínez, y la misma pieza hallada en el asesinato de Roberto Larralde «fueron disparadas por la misma pistola, totalmente».

El resultado del estudio de las cuatro vainas fue positivo, lo que confirma que el arma, que llegó a manos de José Ramón Vega debido a una deuda entre Adrián y Antonio Gabarri, fue el mismo en ambos sucesos.

Tras llegar a esa conclusión, llegó la parte teórica de la sesión. Los profesionales se empeñaron en explicar a las partes las posibilidades y términos científicos y cultos de un proyectil. Percutir es la fuerza que se ejerce para quemar la pólvora; mientras que disparar es la fuerza que obliga a salir la bala.

A partir de ahí, un sinfín de vueltas entre las partes sin conducir a ningún conclusión que fuera válida para determinar la culpabilidad o no de los acusados en este crimen atroz.