Las cenas en el bar Granada eran «habituales» y «por desgracia» lo frecuenta gente peligrosa

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La acusada, Miriam Caballero, entrando en la Audiencia.

  • El dueño y el camarero del local en el que supuestamente se urdió el plan que acabó con la vida de Roberto Larralde señalan que algunos acusados acudían «frecuentemente»

La decimotercera sesión del juicio por el Caso Larralde ha contado con la prueba testifical solicitada por la defensa de Julio López, presunto cerebro del plan que acabó con la vida de Roberto.

El dueño y el camarero del bar Granada, local donde supuestamente se urdió el plan del asesinato, han confirmado que algunos de los acusados acudían «frecuentemente» al recinto hostelero. También han afirmado que las cenas los sábados por la noche «eran habituales» para los clientes ‘fijos’. «Si un cliente habitual lo pedía se les prestaba la mesa. Ellos traían la comida hecha, sobretodo en época de caza».

El dueño del Granada ha lamentado que «por desgracia» al local que él mismo regenta «va gente peligrosa» y, de hecho, esta semana han echado «a gente que hacía cosas de esas (tráfico de drogas)».

El camarero, que estuvo presente en el local durante las horas previas y posteriores al crimen, ha manifestado que recuerda ese día como «uno normal de trabajo, yo estaba a lo mío y me enteraba de poco». También ha señalado que los acusados «no estaban invitados a la cena» y que Carlos Heli era «el más normal de todos». Sobre Julio López, ha reconocido que había dejado de ir con asiduidad debido a una discusión y que Ramón era «el que más problemas daba», que estaba todo el día «diciendo bobadas» y era mejor «seguirle la corriente».

«Me desvalijaron la casa»

En la vista oral de este martes también ha prestado testimonio uno de los hermanos Núñez a los que la familia Larralde secuestraron cuando estaban buscando a Roberto. «Me fueron a buscar los señores Larralde, yo estaba de paseo, me vinieron a buscar para decirme que me habían entrado a casa y cuando llegué me cogieron entre todos y me metieron en un maletero y me escapé con el coche en marcha».

El testigo ha reconocido que había cinco coches en la puerta de su domicilio y que éstos venían «buscando a su primo, yo no sabía ni quién era».

Durante su declaración, Núñez ha asegurado que retiró la denuncia porque su mujer estaba asustada, se tuvieron que mudar de casa y le dijeron que se lo iban a arreglar todo, algo que nunca hicieron. «Me desvalijaron la casa, me dijeron que me lo iban a devolver y nada».