El presunto asesino de Roberto Larralde le telefoneó después del crimen

Séptima jornada del juicio por el crimen de Roberto Larralde.
Séptima jornada del juicio por el crimen de Roberto Larralde.
  • La acusación mantiene en sala que se trataba de una coartada con el fin de tener cobertura ante la investigación policial

José Ramón Vega, presunto autor material de la muerte de Roberto Larralde, llamó hasta en tres ocasiones a la víctima un día después de que se cometiera el crimen.

Así se ha recordado este jueves en la sala de la Audiencia Provincial en lo que la acusación entiende como una coartada amparada por las llamadas telefónicas.

Según sostiene esa parte José Ramón Vega, acusado de ser el autor material del crimen, llamó a la víctima en esa jornada con el fin de darse cobertura frente a la investigación.

Esas llamadas 24 horas más tarde del fallecimiento no fueron citadas en un primer instante y sí días atrás en la antesala del inicio del juicio en la audiencia provincial

Este jueves también se ha recordado en sala que nadie puede demostrar que hasta las 23:34 de ese fatídico día, momento en el que se registra la primera llamada no recibida por el teléfono de Roberto, el móvil de la víctima estuviera inoperativo.

Cuatro horas de búsqueda

En la sala el testimonio de los agentes de la Policía Nacional también han incidido en que no había balas en la zona donde apareció el cuerpo y que su operación de búsqueda fue exhaustivo.

Según el guía canino, la zona de búsqueda se extendió a un radio de dos hectáreas y se prolongó durante cuatro horas hasta que fue localizado el cuerpo sin vida del exboxeador. Unas tareas que, según señalaron, se complicaron por el viento y la lluvia de esa jornada.

Fue Santos, uno de los perros, el que empezó a ladrar sobre un montículo de tierra, lo que supone un positivo, que confirmó el segundo perro, Brutos, que marcó la misma zona donde, posteriormente se hallaría el cadáver.

Durante su relato, los agentes confirmaron que la zona donde se encontró el cadáver no quedó protegida posteriormente, encontrándose 40 días después la vaina repercutida.

Una jornada en la tomaron declaración los agentes de la Policía Científica que advirtieron de que por la anchura de la rodado y la rotura de la arboleda en la escena del crimen se evidenciaba el paso de una máquina de grandes dimensiones, con el que previsiblemente se enterró el cuerpo.

En este sentido, recordaron que la yanta de la máquina de José Ramón tiene trozos de madera correspondiente a la zona próxima donde apareció el cuerpo, coincidiendo el tamaño de la rueda con la rodada marcad en el suelo.

En este sentido, los agentes recordaron que fueron varias las veces las que se trasladaron hasta el lugar para recabar pruebas, señalando que la ejecución del disparo tuvo que ser cerca dada la distancia entre el cuerpo y vaina localidad.

Vaina que coincide con tres que se localizaron tras un tiroteo desde un coche en enero de 2014.