El Norte de Castilla

La Policía identifica a dos chicas y un joven como presuntos autores de la agresión a la conserje del colegio Jesús Maestro

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La mujer agredida, agradeciendo las muestras de apoyo. / César Sánchez

  • El comisario asegura que las diligencias que se están instruyendo pasarán a mediodía de este jueves a disposición del juzgado de Ponferrada que se hará cargo del caso

La Policía Nacional de Ponferrada ha identificado a dos chicas, ambas menores de edad de 17 años, y un joven de 19 años, novio de una de las muchachas, como presuntos autores de la brutal agresión sufrida este lunes por la conserje del colegio Jesús Maestro de Cuatrovientos tras asaltar su vivienda, ubicada en el recinto del propio centro escolar, y robarle el dinero que tenía.

Se da la circunstancia de que la mujer agredida pudo identificar a una de las dos muchachas cuando le propinaban golpes y puñetazos como ex alumna del centro escolar lo que puso sobre la pista a los efectivos policiales.

La investigación se centra en este momento en localizar al joven de 19 años para determinar cuál de los tres fue el autor del asalto a la casa de la agredida que se enfrentaría a un delito de allanamiento de morada.

Desde la Comisaría de Ponferrada están ultimando las diligencias del caso que confían en que puedan trasladarse al juzgado a mediodía de este jueves, según ha explicado el comisario de Ponferrada, Ubaldo de la Torre, que asegura que los hechos relatados tanto por la familia coinciden con lo ocurrido durante la agresión.

En este sentido, el único dato que ha trascendido de la investigación es que la mujer intentó defenderse para hacer frente a sus agresores en el momento de recibir la brutal, todo ello a pesar de los puñetazos que recibió por parte de los tres jóvenes.

Los hechos tuvieron lugar este lunes hacia las 19.00 horas cuando la mujer se encontraba en su puesto de trabajo y fue asaltada por los muchachos «que la increparon, la insultaron y la agredieron», según ha relatado el director del colegio, que asegura que la paliza le provocó importantes daños físicos que la llevaron a requerir asistencia sanitaria en el Hospital del Bierzo. Unos daños que entiende que también le afectan al terreno psicológico «porque algo así no se olvida», subraya.

Condena

El colegio público Jesús Maestro, en la localidad de Cuatrovientos, fue escenario este jueves de una concentración silenciosa en repulsa a la brutal agresión sufrida en la tarde del lunes por la conserje del centro, convocada por la asociación de madres y padres de alumnos (AMPA) del colegio. Entre lágrimas, Laura Gaztelumendi, una de las hijas de la agredida, reclamó «más medidas de seguridad para el colegio y para sus trabajadores».

En la misma línea, el director del centro, Jorge García, solicitó al Ayuntamiento de Ponferrada «una solución inmediata» para evitar que este tipo de casos se repitan. El acto, celebrado en el patio de la escuela, se ha cerrado con cinco minutos de silencio, coincidiendo con la salida de los alumnos.

Lorena y Laura, dos de las hijas de Isabel, la conserje agredida, recordaron que la familia lleva cerca de 20 años habitando en la vivienda situada dentro del recinto escolar. «Nunca había pasado nada de esto», explicaron antes del acto. La situación vivida les ha provocado «mucho dolor físico y emocional», según relataron. «Queremos agradecer a todo el mundo que haya venido, nos sentimos muy arropados por todo el colegio y por todo el barrio», aseguraron las hijas de la víctima, en cuya cara eran visibles las secuelas y hematomas dejados por la paliza que le propinaron tres jóvenes.

Por su parte, el director del colegio expresó la condena «rotunda y absoluta» contra unos actos que calificó de «inadmisibles». Al respecto, García invitó a llevar a cabo una «reflexión» sobre la actitud violenta de determinados jóvenes. «¿Cómo se puede permitir que las instalaciones de un colegio público se usen para que adolescentes y no tan adolescentes fuman, beban o realicen pintadas?», se preguntó de manera retórica.

En ese sentido, García insistió en reclamar al Consistorio de la capital berciana, en nombre de la comunidad educativa, «una solución inmediata» para evitar que estos actos se repitan. «Que nunca más pase esto en un colegio», sentenció. Entre las medidas de seguridad propuestas para el mejor funcionamiento del centro fuera del horario lectivo, el centro estudia la posibilidad de implantar un horario restringido para acceder a las pistas o la instalación de cámaras de videovigilancia, una propuesta para la que el AMPA ya está recogiendo firmas.