El Norte de Castilla

Los choques entre mineros y GRS en 2012 llegan a los Juzgados con la petición de 18 meses de cárcel para dos hombres

  • La Fiscalía asegura que los acusados lanzaron cohetes y piedras contra los agentes, uno de ellos empleado un tubo de plástico a modo de lanzadera, en un enfrentamiento

El conflicto minero en León llega a los Juzgados. El próximo martes 22 de noviembre a las 11.30 horas en el Juzgado nº3 de León serán juzgados dos varones que se enfrentan a 18 meses de prisión por un delito de desórdenes públicos tras participar en los enfrentamientos vividos entre mineros y GRS en el verano del 2012.

Según el escrito de la Fiscalía al que ha tenido acceso leonoticias, los acusados participaron junto a otras 300 personas «no identificadas» en un corte de carretera y vía férrea en la mañana del 3 de julio, todos ellos en una actitud “extremadamente violenta y beligerante” en protesta por los recortes del Gobierno en las subvenciones de dicho sector.

Durante la protesta, se bloquearon las vías con barricadas de neumáticos y troncos ardiendo en la carretera, con piedras atravesando las vías del tren. Concretamente, uno de los acusados, F.N.G, empleó un tubo de plástico a modo de lanzadera para arrojar cohetes y piedras a los agentes. Es más, durante su detención le fue incautado el tubo lanzadera, un casco de motocicleta, una máscara antigás, un pasamontañas de color negro y un par de espinilleras.

Por su parte, el segundo acusado, S.A.D, también lanzó cohetes y piedras a la Guardia Civil, fue perseguido y detenido por los agentes, a los que arrojó el tubo lanzadera, siéndole intervenido tras su detención un pasamontañas negro y cuatro piedras. El Ministerio Fiscal entiende que los hechos son constitutivos de un delito de desórdenes públicos y solicita para cada uno de los acusados 18 meses de prisión.

Libre absolución

Hechos que la defensa niega. Concretamente, la representante legal del S.A.D. asegura que su cliente no tuvo participación algunos en los altercados ocurridos esa jornada en Ciñera y que, al ver que un grupo de manifestantes se acercaban perseguidos por agentes antidisturbios, comenzó a correr con el fin de encontrar un lugar para protegerse del lanzamiento de pelotas de goma que los agentes lanzaba.

Fue ya una vez en el interior de uno de los inmuebles al que accedió la Guardia Civil, cuando tiraron al suelo a su cliente y le agredieron "brutalmente". Por todo ello, remarca que su cliente en ningún momento lanzó cohetes ni piedras contra los agentes. Por lo que solicita su libre absolución.

Unos hechos, la guerra abierta que protagonizaron los mineros contra el Gobierno en Ciñera en 2012, que coparon portadas de medio mundo y que, cuatro años más tarde, volverán a ser noticia.