El Norte de Castilla

The Guardian revive el crimen de Isabel Carrasco

Imagen de Isabel Carrasco en el diario The Guardian
Imagen de Isabel Carrasco en el diario The Guardian.
  • El diario británico revive las intestinas luchas que la figura de Carrasco había levantado en la sociedad leonesa y fija posiciones 'contrapuestas' en el relato de aquella sociedad

Un crimen, bárbaro y cruel, alteró el 12 de mayo de 2014 la vida social y política de la provincia de León. Montserrat González, una madre alocada y cargada de odio, puso fin a la vida de Isabel Carrasco, la política más influyente en el ámbito provincial en las últimas décadas, con tres disparos mortales de necesidad.

El crimen hoy ya juzgado es revivido este miércoles por uno de los diarios británicos más influyentes en el panorama mundial, The Guardian. En una extensa narración el periodista Giles Tremlett fija posiciones en base a diferentes testimonios ofreciendo posiciones 'contrapuestas' sobre la realidad que rodeaba a Isabel Carrasco.

«Una vez le oí decir en voz alta en un evento público: 'Me acostaré con quien quiera, porque soy una mujer libre'», asegura una de las testigos entrevistadas para quien Carrasco era un ejemplo de virtudes en una provincia corrupta entonces.

Informes secretos

«Su mayor enemigo fue la comunidad empresarial de León. Para ellos, tenía tres defectos. Era una mujer, era inteligente y no perdonaba a las personas que robaban», llega a asegurar la citada testigo.

Otros de los entrevistados reviven las propias corruptelas de la propia presidenta de la Diputación Provincial de León y su clientelar red de corruptos. Isabel Carrasco falleció a manos de Montserrat González una madre cegada por el mismo odio que Carrasco profesaba a no pocos leoneses.

Quien fuera presidenta de la Diputación chantajeaba a base de informes sobre personas que amenazaba con publicar en unos medios de comunicación a los que controlaba con aportaciones económicas.

La existencia de aquellos informes son ahora confirmadas por otro de los entrevistados, al mismo tiempo que se dejan ver sus filias y fobias que la hacían recelar del trabajo en equipo y de la posibilidad de delegar dentro de la propia institución.

Corrupta política y 'el caso de los kilometrajes'

Isabel Carrasco era una corrupta política, inteligente y sin piedad, que tan sólo cometió un error: 'el caso de los kilometrajes', donde tras una revelación periodística se comprobaba que utilizando el coche oficial en realidad cobraba los kilómetros realizados como si hubiera ido en su vehículo particular.

No son pocos los que creen que, de no haber sido por su propio crimen, Carrasco habría terminado en la cárcel dentro de la Operación Púnica.

«Ella se volvió cada vez más paranoica con sus enemigos, tanto dentro como fuera del PP. Asumió cargos que los anteriores presidentes diputación habían delegado a otros -de ahí sus "12 puestos de trabajo" (en realidad tenía 13), en las juntas directivas de las instituciones locales o presidiendo consorcios público-privados como el aeropuerto de la ciudad y el consejo de turismo. La mayoría tenía pago de asistencia o beneficios adjuntos», se llega a asegurar en el citado reportaje.