El Norte de Castilla

Registran la vivienda de la mujer que presentó una denuncia falsa contra su ex

La detenida, a la derecha, junto a su anterior abogada, que renunció a su defensa tras sentirse «engañada».
La detenida, a la derecha, junto a su anterior abogada, que renunció a su defensa tras sentirse «engañada». / ELNORTE
  • La mujer, a la que ya se le ha asignado un nuevo abogado de oficio, declarará ante el juez una vez finalicen las averiguaciones

La Guardia Civil está registrando la vivienda de la mujer detenida por denuncia falsa y simulación de delito al acusar a su expareja de haberla secuestrado y maltratado echándola pegamento en la vagina, una diligencia en la que está presente la mujer.

El titular del juzgado de instrucción número 5 de Ponferrada, Ignacio Candal, ha ordenado el registro de la vivienda de esta mujer hoy mismo, poco después de que tanto ella como el hombre que supuestamente colaboró para simular el secuestro llegaron al juzgado a las 11:00 horas para prestar declaración.

Pocos minutos después la primera salió del edificio para introducirse en un coche de la Guardia Civil y ser trasladada a Fabero para asistir al registro de su domicilio.

Está previsto que cuando finalice esta diligencia, regrese al juzgado para prestar declaración.

Su nueva abogada tras la renuncia de la anterior, Azuzena Librán, ha recalcado a las puertas de los juzgados que su defendida niega los hechos de los que está acusada, según recoge EFE.

El otro detenido en este proceso reconoció ayer ante la Guardia Civil que ayudó a la mujer a fingir su secuestro.

La mujer denunció que la pasada semana había sido secuestrada por su expareja y que le había echado pegamento y líquido abrasivo en la vagina.

Inicialmente, el titular del juzgado de instrucción número 5 de Ponferrada, Ignacio Candal, envió a prisión a su expareja, si bien ayer lo dejó en libertad antes los evidentes indicios de que se trataba de una simulación de delito.

El juzgado tiene pruebas de que los elementos utilizados en el falso secuestro fueron comprados por ella, por lo que está imputada por los delitos de denuncia falsa y simulación de delito.

I.R.G., de 35 años, estaba acusado de los delitos de detención ilegal y quebrantamiento de condena ya que tenía una orden de alejamiento sobre su expareja que le obligaba a llevar una pulsera de control de búsqueda de localización.

La mujer denunció que fue secuestrada la noche del lunes de la pasada semana en Fabero y, posteriormente, agredida y vejada por su expareja en Bembimbre (León), localidad de la que es vecino.

Ese mismo día, la mujer había solicitado el reingreso en prisión de su expareja tras denunciar que había sido acosada durante el fin de semana, ya que tres días antes el juzgado le había dejado en libertad, aunque con la obligación de llevar una pulsera telemática.

El juzgado no decretó prisión para el acusado la semana pasada al entender que era suficiente la medida de control de la pulsera telemática, que controla la aproximación a la víctima.