El Norte de Castilla

A juicio por vender réplicas de relojes de lujo por valor de 100.000 euros

  • La Fiscalía pide para el dos años de prisión mientras que su defensa asegura que el acusado desconocía que se trataba de imitaciones

Un ciudadano holandés afincado en León capital se enfrenta a una pena dos años de prisión acusado de un delito contra la propiedad industrial por vender en Internet falsificaciones de relojes de alta gama. El juicio tendrá lugar el próximo 3 de octubre a las 11:30 horas en el Juzgado de lo Penal nº2 de León.

Según el escrito de la Fiscalía, desde enero del 2009 hasta noviembre del 2010, el acusado venía dedicándose a la comercialización a través de la página www.relojesdealex.spaces.live.com de distintos relojes de diversas marcas notoriamente conocidas, entre ellas Cartier, Bulgaria, Rolex, Omega, Tag Heuer Breitling, Hublot, Montblanc y Audemars Piguet que han presentado denuncia expresa.

Sobre las 9:50 horas del 23 de noviembre del 2010 se procedió a la entrada y registro en el domicilio situado en la avenida José Aguado nº24, donde se incautaron relojes falsificados de reconocidas marcas, tres ordenadores portátiles, tres discos duros, tres teléfonos móviles así como instrumentos que utilizaba para la venta de dichos efectos y 18.463 euros que había obtenido por la venta de productos.

Los relojes eran imitaciones de los auténticos productos de estas marcas que habían sido fabricados y comercializados al margen de todo conocimiento y autorización de los titulares de los derechos de las mismas. El acusado los había adquirido con anterioridad, constándole su ilegalidad, sabiendo que no contaba con dicha autorización.

El Ministerio Fiscal entiende que los hechos son constitutivos de un delito contra la propiedad industrial y solicita para el acusado una pena de dos años de prisión y 24 meses de multa a razón de 10 euros diarios. Como consecuencia de dichos hechos el acusado obtuvo durante dicho periodo beneficios por encima de los 100.000 euros.

En contra, la defensa asegura que su cliente adquirió esos relojes en tiendas de comercio al por mayor con la creencia que no eran falsificaciones y, como tal, niega que el acusado obtuviese beneficios de 100.000 euros.

La defensa además señala incompetencia de las órdenes jurisdiccionales penales españolas, dado que los hechos relatados por el fiscal tuvieron lugar fuera del territorio español, concretamente en territorio de Holanda, donde se adquirieron los relojes.

Por último, recuerda que el delito ha prescrito, tras transcurrir más de tres años, y remarca que existe una vulneración de derechos fundamentales, entre otras cuestiones, con las intervenciones telefónicas que se le realizó a su cliente. Por todo ello, solicita la libre absolución de su cliente.