Merkel se entrevista con Erdogan en un clima de fuerte tensión

Merkel y Erdogan.
Merkel y Erdogan. / Afp
  • Además del acuerdo UE-Turquía sobre la inmigración, la canciller y los dirigentes turcos hablarán de la lucha contra el terrorismo

La canciller alemana Angela Merkel llegó el jueves a Turquía, primera visita después del fallido golpe de Estado de julio, en un contexto de tensión entre Berlín y Ankara, interlocutor clave de la Unión Europea (UE) en la crisis migratoria.

Angela Merkel se entrevistará con el presidente turco Recep Tayyip Erdogan al inicio de la tarde, luego con el primer ministro Binali Yildirim y después con representantes de los partidos de la oposición.

Además del acuerdo UE-Turquía sobre la inmigración, Merkel y los dirigentes turcos hablarán de la lucha contra el terrorismo, de Chipre y de las relaciones turco-europeas, indicó un comunicado de los servicios del primer ministro turco.

Las relaciones entre Turquía y Alemania, dos pilares de la OTAN, se degradaron después del intento de golpe de estado contra Erdogan, que tras el fracaso procedió a una purga en los servicios públicos, la justicia y las Fuerzas Armadas que causa preocupación en Europa.

Los dirigentes alemanes exhortaron en varias ocasiones a las autoridades turcas a respetar el Estado de derecho. Más de 43.000 personas fueron encarceladas y más de 100.000 suspendidas o despedidas desde el 15 de julio.

Elecciones a la vista

Turquía acusa a Alemania de albergar a "terroristas" por negarse a extraditar a presuntos golpistas y a miembros de organizaciones ilegales como el Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK) y grupos de extrema izquierda.

Alemania es "un país que recibe con los brazos abiertos a todos los terroristas que dan dolores de cabeza a Turquía", declaró en la víspera el viceprimer ministro turco Veysi Kaynak.

Desde la tentativa de golpe, el número de solicitudes de asilo de ciudadanos turcos pasó de 1.700 en 2015 a 5.700 en 2016. Entre los solicitantes de asilo figuran 40 militares turcos de la OTAN, según medios de prensa alemanes. El gobierno turco exhortó a Alemania a "pensar cuidadosamente" y rechazar el pedido.

El viaje de Merkel tiene lugar a pocos meses de importantes citas electorales en ambos países, elecciones legislativas en Alemania y un referéndum constitucional en Turquía, donde Erdogan aspira a instaurar un régimen presidencialista.

En las elecciones legislativas de septiembre en Alemania, la llegada de inmigrantes será uno de los temas centrales de la campaña. En Alemania hay tres millones de ciudadanos de origen turco.

Otro tema de tensión entre Alemania y Turquía es el influyente periodista turco Can Dündar, que huyó de Turquía para instalarse en Berlín, donde lanzó un sitio de información crítico con el poder turco. La semana pasada Can Dündar fue invitado a una recepción en el ministerio alemán de Justicia, lo que provocó la ira de Ankara.

Es la tercera vez que Merkel viaja a Turquía desde que la Unión Europea y Ankara firmaron el 18 de marzo pasado un acuerdo migratorio que permitió reducir en forma drástica la cantidad de migrantes llegados a Europa desde el territorio turco.

Referéndum en Turquía

En varias ocasiones Erdogan amenazó con denunciar el acuerdo si los ciudadanos turcos no son exentos de visado para acceder al espacio de Schengen y si el proceso de adhesión de Turquía a la Unión Europea, actualmente en punto muerto, no avanza.

Merkel estuvo precedida en Turquía por la primera ministra británica Theresa May, que se entrevistó con Erdogan la semana pasada. "Este viaje se hace porque estamos convencidos de la necesidad de seguir en contacto permanente con Turquía, un importante socio de la OTAN", declaró Steffen Seibert, portavoz de Merkel. "Es importante hablarse en este momento", agregó Seibert.

Sin embargo, el viaje de Merkel a unas semanas del referéndum sobre la reforma de la Constitución que apunta a reforzar el poder de Erdogan ha sido criticado tanto en Alemania como en Turquía. "La canciller no tiene necesidad de consejos. Ella sabe lo que tiene que hacer", replicó el ministro alemán del Interior Thomas de Maizière en una entrevista al diario Passauer Neue Presse, reconociendo que "hay razones para inquietarse" de la situación de la democracia en Turquía.