El Norte de Castilla

Juncker: Las condiciones del 'Brexit' no serán una «revancha» pero la UE no transigirá en libertades

Juncker posa junto al nuevo ministro de Exteriores español, Alfonso Dastis
Juncker posa junto al nuevo ministro de Exteriores español, Alfonso Dastis / Alberto Fernández Medina (Efe)
  • El presidente de la Comisión Europea ha defendido que la libre circulación de trabajadores es una condición indispensable para acceder al mercado único

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha asegurado este martes que las negociaciones para acordar la salida de Reino Unido de la Unión Europea no se tomarán como una "revancha" del resto de socios, pero ha advertido de que el bloque no debe "transigir" en la defensa de sus libertades, incluida la de libre circulación de trabajadores.

"Sí, queremos una relación normal, amistosa, con Reino Unido. No se trata de entrar en guerra o de negociar con espíritu de revancha (...), pero si de verdad quieren acceso al mercado interior deben respetar las reglas", ha defendido Juncker, en un discurso pronunciado en la apertura del año académico del Colegio de Europa en Brujas (Bélgica).

Así, Juncker ha insistido en que Europa "no debe transigir para tener paz" en las relaciones con los británicos y ha recalcado que las cuatro libertades fundamentales, incluida la de libre circulación de trabajadores, son condiciones indisociables para tener acceso al mercado común. "Europa es Europa. Y si alguien quiere ser parte de los principales logros, como es el mercado interior, todos, incluidos los británicos, deben respetar las reglas", ha zanjado.

El jefe del Ejecutivo comunitario se ha mostrado determinado a seguir avanzando en la integración europea y ha avisado de que uno de los "peligros" del 'Brexit' es que otros pueblos en Europa piensen que pueden avanzar sin Europa. "Y no se puede sin Europa", ha recalcado.

Con todo, ha dicho que no es un defensor de la idea de unos "Estados Unidos de Europa", aunque en su juventud hiciera causa de ello, porque, ha considerado, "los ciudadanos no quieren oír hablar de ello".

"Los ciudadanos quieren ser holandeses, austríacos, españoles, me atrevería a decir que catalanes, bávaros, aunque no es lo mismo, quieren ser flamencos, valones, bruselenses", ha expuesto, para argumentar que los europeos no están interesados en un concepto "lejano" como el de los Estados Unidos de Europa.