El Norte de Castilla

Varios inmigrantes en Calais.
Varios inmigrantes en Calais. / Reuters

Ultimátum a los inmigrantes de Calais

  • "Es la última propuesta" que les haremos, luego podrán "ser controlados y se exponen a riesgos", como el de ser detenidos y posteriormente expulsados, advierten las autoridades

Ansiosos de cerrar el capítulo de 'La Jungla de Calais', las autoridades francesas lanzaron el jueves un ultimátum a los ininmigrantes que permanecían todavía en este asentamiento informal para que acepten ser transferidos a centros de acogida lejos de las costas inglesas.

Decenas de inmigrantes, incluyendo menores de edad, seguían deambulando el jueves entre los escombros de este asentamiento, un día después de que Francia diera por terminada la evacuación de lo que hasta la semana pasada era el mayor campamento de inmigrantes del país y uno de los mayores de Europa. Se ha puesto en marcha un dispositivo, con la ayuda de traductores, para convencer a estas últimas personas de ser transferidas, señaló la representante del Estado en la región, Fabienne Buccio.

"Es la última propuesta" que les haremos, luego podrán "ser controlados y se exponen a riesgos", como el de ser detenidos y posteriormente expulsados, advierten las autoridades. Algunos de los inmigrantes que aún permanecían en la zona el jueves aseguran ser menores. Muchos quieren cruzar a Reino Unido, donde afirman tener parientes. Unos cuarenta menores fueron trasladados a un centro en el este de Francia. Otros fueron transferidos a Reino Unido el jueves, sumándose a los más de 200 que Londres ha acogido desde la semana pasada.

En Francia, el "Defensor de los derechos", una autoridad encargada de garantizar el respeto de los derechos humanos, instó a París y Londres a "acelerar las gestiones" para el traslado de los menores a Reino Unido, en respeto de la legislación europea sobre la "reunificación familiar". "Las autoridades deben garantizar la protección y el interés superior de cada niño", instó la Unicef.

Tarde en la jornada, la ministra del Interior británica, Amber Rudd, habló con su homólogo francés, Bernard Cazeneuve, "para insistir en la necesidad de que los niños que siguen en Calais sean protegidos como es debido", indicó en un comunicado su despacho. "Cualquier niño que no cumpla con los requisitos o que no esté en el área segurizada del campo debería ser protegido por las autoridades francesas", dijo la ministra británica a Cazeneuve.

Bernard Cazeneuve y el ministro de Vivienda, Emmanuelle Cosse, expresaron su "sorpresa" ante las declaraciones de la ministra británica. Los ministros recordaron, en un comunicado conjunto, que "estas personas (...) seguían un proyecto migratorio para instalarse en el Reino Unido".

Además señalaron que Francia "fiel a sus compromisos internacionales, asumió las responsabilidades con un espíritu de solidaridad, sin jamás haberse desentendido". Entre 6.000 y 8.000 personas, principalmente sudaneses, eritreos y afganos, vivían en este inmenso campamento de tiendas de campaña y chabolas en el norte de Francia, apodado 'La Jungla'. Las autoridades decidieron, por motivos "humanitarios", desmantelar este campamento insalubre.

4.500 ininmigrantes

Alrededor de 4.500 ininmigrantes fueron trasladados en autobuses desde el lunes a centros de acogida y orientación diseminados en todo el país y 1.500 menores no acompañados fueron realojados en centros provisionales junto al campamento, mientras se determina su situación. Pero, según las asociaciones, entre 2.000 y 3.000 inmigrantes habrían huido de 'La Jungla' antes del inicio de la evacuación para instalarse en la región o en París.

"El dispositivo del Estado responde a una parte de las necesidades de los inmigrantes, pero no a las de los que quieren ir a Reino Unido, que no obtuvieron el asilo o que dejaron sus huellas en los registros de otros países", lo que en teoría significa que deben regresar a esos países, explica François Guennoc, vicepresidente de la asociación l'Auberge des migrants. Esas personas que huyeron de la 'Jungla' van a "terminar por regresar" a la región, añade Guennoc. Por otra parte, las autoridades temen que este dispositivo excepcional de traslado a centros de acogida atraiga a más inmigrantes.

"Ayer por la noche comenzamos a ver llegar a inmigrantes de Alemania, de París y de otras partes", atraídos por la perspectiva de ser trasladados a centros de acogida y de recibir un acompañamiento en sus gestiones de solicitud de asilo, afirmó el jueves Fabienne Buccio. Paralelamente, máquinas excavadoras comenzaron el jueves a primera hora a derribar lo que queda de "La Jungla" de Calais.

La policía fue desplegada para impedir que curiosos, periodistas y un puñado de inmigrantes accedieran a la zona. Buccio aseguró que los trabajos de demolición y limpieza terminaran el lunes por la noche. Algunos migrantes incendiaron sus refugios antes de partir. El fuego se propagó en casi todo el asentamiento, sobre todo en la calle central, donde los comercios informales terminaron reducidos a cenizas.