El Norte de Castilla

May descarta un sistema de puntos para controlar la inmigración tras el 'Brexit'

Theresa May.
Theresa May. / Damir Sagolj (Reuters)
  • La primera ministra considera que esa forma de gestionar las entradas no ofrece el control que quieren los británicos

La primera ministra británica, Theresa May, ha rechazado implementar un sistema de puntos para controlar la inmigración en el Reino Unido tras el 'Brexit', ya que considera que esta forma de gestionar las entradas no ofrece el control que quieren los británicos.

"Por lo que votó la sociedad el 23 de junio es por un mayor control del movimiento de personas desde la Unión Europea (UE) al Reino Unido. Un sistema de puntos no ofrece ese control", ha sentenciado la conservadora May en una rueda de prensa tras concluir la cumbre del G-20 en Hangzhou, en el este de China.

El control a la inmigración era uno de los puntos centrales de la campaña por la salida del Reino Unido de la Unión y un sistema de puntos similar al de Australia era una de las opciones que se presentaron para convencer a los votantes.

La 'premier' conservadora, que hizo campaña por la permanencia de su país en la UE, ha destacado que quiere un sistema con el que "el Gobierno pueda decidir quién entra al país". "Creo que es lo que quiere la sociedad. Un sistema de puntos significa que las personas entran automáticamente si cumplen con los requisitos", ha apuntado.

Diferentes vías

May ha subrayado los problemas del sistema con una anécdota, al explicar que, en una visita al aeropuerto de Londres-Heathrow, funcionarios del control de inmigración le recomendaron centrarse en el problema de los supuestos estudiantes que entran al país "aparentemente" cumpliendo con los requisitos, pero sin saber inglés, a qué institución educativa van o la causa de su entrada. "Pero cómo cumplen con los requisitos, automáticamente se les deja entrar y ése es el problema de un sistema por puntos", ha destacado la primera ministra.

Ante la negativa de May a este tipo de política, los periodistas han insistido en conocer cuál era su alternativa, si bien la primera ministra no ha desvelado ninguna propuesta. La jefa del Gobierno conservador se ha limitado a señalar que Londres aún perfila qué tipo de relación quiere negociar con la UE, en términos comerciales y respecto a la circulación de personas. "Lo que quieren los británicos es ver un mayor control a la inmigración y hay muchas vías para hacerlo", ha indicado May, quien previamente como ministra del Interior fracasó en su intento de reducir la entrada de personas en suelo británico.

May se estrenó este fin de semana en una gran cumbre internacional tras el triunfo de la salida de la Unión Europea en el referéndum celebrado en su país y trató de mandar un mensaje de apertura y de optimismo hacia el resto de países en busca de nuevos aliados para el Reino Unido post-brexit.