Damasco se muestra dispuesto a un intercambio de prisioneros con los rebeldes

El presidente del Gobierno de Siria, Bachar el-Asad.
El presidente del Gobierno de Siria, Bachar el-Asad. / EFE
  • El régimen de Bachar el-Asad estaría abierto a canjear presos por rehenes de los rebeldes de cara a la nueva negociación de paz en Astaná

El régimen sirio ha dicho estar dispuesto a intercambiar presos en sus cárceles por rehenes de los rebeldes, unos días antes de las conversaciones de paz de Kazajistán, ha informado este lunes la agencia oficial Sana. "El Gobierno asegura que está dispuesto, en el marco de los esfuerzos en vista de la próxima reunión de Astaná, a intercambiar detenidos por hombres, mujeres, niños, civiles y militares secuestrados por grupos terroristas", indicó la agencia. "Terrorista" es el término que utiliza el régimen para referirse a todos sus oponentes.

El régimen de Damasco y grupos rebeldes armados han sido de nuevo invitados a mantener conversaciones de paz el 15 y el 16 de febrero en Astaná, después de una primera ronda el mes pasado bajo la dirección de Rusia, Irán -aliados de Damasco- y de Turquía -aliado de los insurgentes. De acuerdo con la agencia Sana, que cita una fuente gubernamental, la disposición de las autoridades llega después del "éxito del Estado sirio en la liberación de un gran número de civiles y militares secuestrados por los grupos terroristas".

El miércoles pasado, 57 civiles, 19 de ellos niños, todos originarios de Latakia (oeste) y raptados por los rebeldes desde 2013, fueron intercambiados por 55 prisioneros, en su mayoría mujeres y ocho menores. Los medios oficiales han difundido imágenes del presidente sirio Bachar el-Asad y de su esposa Asma recibiendo a los exrehenes.

El anuncio de Damasco se produce también después de que Amnistía Internacional publicara un impactante informe acusando al régimen de haber ahorcado a cerca de 13.000 personas en cinco años en una prisión, un documento calificado por las autoridades de "totalmente falso". Los diálogos de Astaná están previstos unos días antes de otras negociaciones bajo la dirección de la ONU en Ginebra, para intentar poner solución a un conflicto que ha dejado en casi seis años más de 310.000 muertos.