Trump admite que el litigio por su veto migratorio podría llegar al Supremo

Una madre recibe a su hija somalí a la que habían denegado el acceso a EE UU.
Una madre recibe a su hija somalí a la que habían denegado el acceso a EE UU. / Efe
  • El secretario de Seguridad Nacional, John Kelly, admite que se debió retrasar «un poco» la medida y que debería haberse sometido a un debate «más profundo» en el Congreso

El presidente de EE UU, Donald Trump, ha admitido hoy que la batalla legal sobre su veto migratorio podría llegar hasta el Tribunal Supremo, aunque confió en que el litigio pueda resolverse antes porque es una medida "de sentido común".

"Veremos lo que ocurre. Tenemos un caso muy importante en las cortes. Estamos bien representados", ha dicho Trump en declaraciones a periodistas desde el Despacho Oval.

El mandatario se refería así a la batalla legal desatada tras la decisión de un juez federal de bloquear la aplicación del veto migratorio impuesto por Trump a los refugiados y los inmigrantes de siete países de mayoría musulmana, una suspensión que ahora es objeto de litigio en el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito.

Preguntado por hasta qué punto está dispuesto a luchar para que se restaure su veto migratorio, Trump respondió que va a defenderlo "a lo largo de todo el sistema" legal estadounidense.

Si el tribunal de apelaciones se mostrara de acuerdo con el juez que bloqueó el decreto de Trump, al Gobierno ya solo le quedaría apelar ante el Tribunal Supremo. "Esperemos que no tengamos que llegar a eso (al Supremo). Es (una medida de) sentido común", subrayó el mandatario.

Trump aseguró que el Estado Islámico (EI) ha dejado claras sus intenciones de "infiltrar" terroristas en Estados Unidos. "¿Y resulta que no se nos permite ser duros con la gente que llega? Explíquemenlo", añadió Trump, que habló durante un acto con alguaciles del condado de varias localidades del país.

Un mayor debate en el Congreso

Por su parte, el nuevo secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, John Kelly, ha reconocido hoy que su gobierno debería haber retrasado "un poco" la entrada en vigor del veto a inmigrantes y refugiados para haber favorecido un debate más profundo en el Congreso.

Ante un comité de la Cámara de Representantes, Kelly asumió la responsabilidad por el caos que ha provocado dentro y fuera de EE UU el veto establecido por el presidente estadounidense, Donald Trump, el pasado 27 de enero para impedir temporalmente la entrada al país de refugiados de todo el mundo y los ciudadanos de siete países musulmanes.

"En retrospectiva, y esto es mi culpa, yo debería haber retrasado esto un poco para poder haberlo hablado con miembros del Congreso, especialmente con el liderazgo de los comités como este, con el fin de que pudieran prepararse para lo que estaba por venir", ha señalado Kelly, un general retirado que conoce bien Latinoamérica.

Esta es la primera vez que un alto cargo del Gobierno estadounidense del nivel de Kelly reconoce fallos en la proclamación del decreto sobre refugiados e inmigrantes.

No obstante, Kelly aseguró que la orden ejecutiva de Trump es "legal y constitucional" y consideró que la prioridad del Ejecutivo para detener los ataques terroristas "prevalecerá (en los tribunales) y permitirá al gobierno tomar las medidas necesarias para proteger a la nación".

El futuro del veto migratorio

La Corte de Apelaciones del Noveno Circuito, con sede en San Francisco (California), celebrará hoy una audiencia para estudiar el futuro del veto migratorio de Trump, bloqueado de manera temporal desde el pasado viernes por el juez federal del estado de Washington, James Robart.

La orden de Trump suspendía durante 120 días el programa de acogida de refugiados de Estados Unidos -o indefinidamente, en el caso de los refugiados sirios- y detenía durante 90 días la emisión de visados para ciudadanos de siete países de mayoría musulmana: Libia, Sudán, Somalia, Siria, Irak, Irán y Yemen.

Aprovechando la suspensión temporal del decreto, los nacionales de los países afectados se han apresurado a viajar a Estados Unidos con los visados que ya habían procesado.