Monje en alquiler

Varios monjes celebran una ceremonia a domicilio.
Varios monjes celebran una ceremonia a domicilio. / Toshifumi KITAMURA (AFP)
  • La religión y el negocio se han vuelto compatibles en una cultura japonesa que une tradición e innovación

Relojes de moda para hombre y mujer

Las mejores marcas a los mejores precios

¡La moda que más te gusta al mejor precio!

Hasta 80%

¡Viaja con estilo!

Hasta 80%

Deportivas, botas y zapatos para hombre

Las mejores marcas a los mejores precios

Marca española de moda para hombre

Hasta 70%

Accesorios y gadgets electrónicos

Hasta 90%

¡Moda y complementos con diseños originales!

Las mejores marcas a los mejores precios

Moda urbana para hombre y mujer

Hasta 80%

Accesorios imprescindibles para tu día a día

Hasta 70%

Viste tu cama con la Denim más reconocida

Las mejores marcas a los mejores precios

Relojes de moda para hombre y mujer

Las mejores marcas a los mejores precios

Zapatos y botines de piel para hombre

Hasta 70%

¡Moda para hombre y mujer a precios inmejorables!

Hasta 90%

La marca Denim italiana de moda

Las mejores marcas a los mejores precios

Moda infantil con sus personajes favoritos

Hasta 70%

Grandes descuentos en calzado

Hasta 80%

Selección de joyas exclusivas para hombre y mujer

Hasta 70%

Renueva tu comedor con muebles de diseño

Hasta 70%

Porque el descanso es salud

Hasta 80%

¡Joyas de tus marcas favoritas!

Hasta 80%

La mejor selección de productos para mantener tu hogar organizado

Hasta 70%

Joyería y relojería de tus marcas favoritas

Hasta 70%

Relojes y brazaletes inteligentes

Hasta 80%

Cosmética de calidad al mejor precio

Hasta 90%

¡El calzado de moda a tus pies!

Hasta 70%

La ceremonia no tiene nada de particular: incienso, sutras y tintineo de campanillas. Salvo que el monje budista no oficia en un templo, sino en casa de un particular que lo contrató a través de internet.

"Hay muchos templos en los alrededores, pero no sabía a quién contactar", cuenta bajo anonimato el cliente. Para el primer aniversario del fallecimiento de su madre, optó por bucear en internet, donde descubrió una empresa, Minrevi, especializada en el alquiler de monjes. A una tarifa fija: 35.000 yenes (un poco más de 300 dólares) por un servicio fúnebre de 30 minutos. Con una simple llamada, Kaichi Watanabe acudió a su casa. "Un monje desempeña el papel de hacer descubrir el mensaje de buda, pero hoy cada vez menos gente llama a la puerta para esta enseñanza", afirma este religioso de 41 años, encantado de ir en busca de los fieles.

El gobierno japonés no dispone de estadísticas sobre las distintas confesiones en el país donde el autóctono sintoismo y el budismo son mayoritarios. Para muchos japoneses, la religión es una formalidad que les lleva al santuario o al templo con motivo de los grandes momentos de la vida y las festividades tradicionales.

Minrevi comenzó a proponer este servicio en mayo de 2013, siguiendo los pasos del grupo de gran distribución Aeon. La demanda crece al tiempo que decae el vínculo entre la gente y los templos locales, antaño eje central de la comunidad. Los usuarios aprecian en esta fórmula la transparencia de las tarifas, por oposición al sistema opaco de donativos ("ofuse") practicado en los templos. "Para nosotros, clientes, hay un lado tranquilizador y de fácil acceso porque nos proponen una lista de precios clara", declara el hombre que recurrió a los servicios de Minrevi.

En el modelo tradicional, las familias deben hacer varios donativos por la cantidad que decidan, durante más de una década. Con este dinero los templos realizan obras de renovación, pero los fieles lamentan que se dé prioridad a la recaudación de fondos en detrimento del acompañamiento espiritual. Chiko Iwagami, uno de los responsables de la Federación Budista Japonesa, reconoce que algunos monjes han reclamado cantidades específicas. "Esto desprecia el espíritu de los donativos", deplora.

Iwagami no está de acuerdo con el alquiler de monjes. "Es una comercialización de los donativos, es extremadamente lamentable", recalca. Masashi Akita, vicepresidente de Minrevi, discrepa. Para él la religión y el negocio son compatibles. "No hacemos más que responder a una necesidad existente proponiendo una plataforma" que conecta los monjes y los particulares, responde. Su compañía -dice- es un éxito: 700 monjes para 12.000 demandas en 2016 (+20 % anual). "Me sorprendió mucho que la gente no supiera cómo contactar con un monje", dice. "Me entraron ganas de servir de puente".

En vez de escandalizarse, "las autoridades budistas deben preguntarse cómo administrar su parroquia con menos ingresos", indica Kenji Ishii, profesor de la universidad Kokugakuin. "Pero parece que no quieren mirar de frente la realidad", añade.

Los templos se vacían a medida que la población envejece y las zonas rurales se despueblan. Ishii se alarma: alrededor de un tercio de los 75.000 templos actuales podrían cerrar antes de 2040 por falta de fieles.