El Norte de Castilla

EE UU confirma la muerte de unos de los líderes de Al-Qaida en Afganistán

  • Farouq al-Qahtani falleció en octubre durante un ataque aéreo estadounidense

El Pentágono ha confirmado la muerte de Farouq al-Qahtani, emir de Al-Qaida para el noreste de Afganistán, durante un ataque aéreo estadounidense el mes pasado, en el mayor golpe asestado en los últimos tiempos al grupo terrorista, que intenta restablecer sus refugios en ese país.

"Este exitoso ataque es otro ejemplo de las operaciones de Estados Unidos para degradar las redes terroristas internacionales y tomar como blanco a líderes terroristas que buscan atacar la patria estadounidense, nuestros intereses y a nuestros aliados en el exterior", ha señalado el portavoz del Departamento de Defensa, Peter Cook, en un comunicado, confirmando que Qahtani murió el 23 de octubre en Kunar. Cook ha dicho que otro líder de Al-Qaida en Afganistán, Bilal al-Utabi, era el objetivo de otro ataque, cuyo resultado no es conocido aún.

El mes pasado fuentes estadounidenses habían anunciado un ataque en la provincia de Kunar, limítrofe con Pakistán, contra Qatani, y su segundo Al Utabi. Oficiales estadounidenses habían señalado que el ataque con drones era considerado "la operación más importante contra Al-Qaida en muchos años".

Cercano a Bin Laden

Qatani, cercano a Osama bin Laden, habría organizado el financiamiento y la preparación de ataques contra las fuerzas de la coalición en Afganistán así como en Asia del sudeste y en Occidente.

Documentos hallados en la vivienda de Bin Laden, asesinado por un comando estadounidense el 2 de mayo de 2011 en Abbottabad (Pakistán), revelaron la importancia que tenía Qatani en Al-Qaida, han indicado las fuentes. Desde febrero pasado, el Tesoro de Estados Unidos había designado a Qatani, llamado también Nayf Salam Muhammad Ujaym al-Hababi, como "terrorista".

Qatani, de nacionalidad catarí, que habría nacido en Arabia Saudí entre 1979 y 1981, estaba activo en Afganistán desde al menos 2009. A partir de 2012, Qatani envió varios kamikazes contra bases de las fuerzas militares afganas y convoyes de la coalición occidental, han apuntado fuentes del Pentágono.

Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, Estados Unidos lanzó una vasta operación contra los talibanes y Al-Qaida.