Una víctima mortal en un tiroteo contra votantes empaña el plebiscito contra Maduro

Dos mujeres yacen en el suelo después de un enfrentamiento. / Nathalie Sayago (Efe)

Venezuela vive una fuerte convulsión con protestas que dejan 96 muertos desde el 1 de abril

COLPISA / AFPCaracas

Una mujer murió y otras tres personas resultaron heridas cuando pistoleros atacaron a opositores que votaban en un plebiscito simbólico contra la Asamblea Constituyente convocada por el presidente Nicolás Maduro. El ataque en el que falleció Xiomara Scott, de 61 años, ocurrió en un centro de votación en el popular barrio de Catia (oeste de Caracas), donde la multitud que hacía fila para votar huyó, entre gritos de pánico y detonaciones, y se refugió en una iglesia cercana.

"No había pasado nada grave, ninguna tragedia que lamentar, pero Maduro y su régimen vieron" una gran afluencia en el plebiscito, dijo la exdiputada María Corina Machado en rueda de prensa de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), al responsabilizar a grupos afines al gobierno.

Las mesas de votación cerraban paulatinamente en Venezuela y en una centena de países, pues aún quedaba gente en fila. Sin el aval del poder electoral, el plebiscito no es vinculante, pero la oposición confía en que el resultado hará palpable el rechazo a la Constituyente, de 70% según la encuestadora Datanálisis, para obligar al gobierno a retirarlo.

La oposición acusa a Maduro de llevar al país a la bancarrota y a una "dictadura" que busca perpetuarse con la Constituyente, mientras el presidente dice que sus adversarios quieren derrocarlo con ayuda de Estados Unidos. "¡Y ya cayó, y ya cayó, este gobierno ya cayó!", cantaban algunos opositores en Caracas, agitando banderas venezolanas, mientras conductores hacían sonar las bocinas.

En un contacto telefónico con el comando de campaña de la Constituyente, Maduro envió un mensaje a los opositores: "No se vuelvan locos (...), les hago un llamado para que vuelvan a la paz, a la Constitución, para que se sienten a hablar", dijo, al pedir una "oportunidad" para su iniciativa. Sus seguidores participaron masivamente este domingo en un simulacro organizado por el Consejo Nacional Electoral (CNE) -acusado de oficialista-, de cara a la elección el 30 de julio de 545 asambleístas de la Constituyente.

Venezuela vive una fuerte convulsión con protestas que dejan 96 muertos desde el 1 de abril, y una de las peores crisis económicas de su historia, que asfixia a la población con severa escasez e inflación de tres dígitos. "No conseguimos medicinas, cada vez alcanza para menos comida en la casa (...), votamos para sacarlos", dijo a AFP Tibisay Méndez, de 49 años, en el sureste capitalino.

Maduro afirma que la Constituyente traerá paz y recuperación económica. "Hoy estamos demostrando una pequeña parte, el 30 de julio vamos por una gran victoria. No podrán parar la Constituyente", dijo a la AFP María Trejos en un parque del oeste de Caracas.

El analista Luis Vicente León opinó que, para sacar a Maduro, la oposición tiene el reto de movilizar en una "lucha pacífica" a quienes votaron el plebiscito; el desafío del gobierno es lograr legitimidad para una Constituyente que genera fuerte rechazo.

El proyecto de Maduro causó una fractura en el chavismo, a la cabeza de la fiscal general, Luisa Ortega, quien no votó en la consulta aunque sí su esposo y diputado chavista Germán Ferrer y otros disidentes. Ortega se acercó a saludar a un grupo de personas que votaba frente a la Fiscalía.

El líder opositor venezolano Leopoldo López, quien desde el pasado 8 de julio cumple prisión domiciliaria, votó en casa.

Respaldado por los poderes electoral, judicial y militar, Maduro da por hecho que tendrá de su lado a partir de agosto una Constituyente que regirá al país como un "suprapoder" por tiempo indefinido. La MUD también preguntó a los venezolanos si apoyan unas elecciones y la renovación de los poderes públicos, y si quieren exigirle a la Fuerza Armada, principal sostén de Maduro, que respete la Carta Magna actual.

Al votar en el simulacro, el ministro de Defensa, general Vladimir Padrino López, quien ha garantizado al presidente la lealtad de los militares, llamó "al pueblo a participar en la Constituyente". La presidenta del CNE, Tibisay Lucena, pidió a la MUD no crear "falsas expectativas" con una "actividad política que no tiene ninguna consecuencia jurídica". Pero Julio Borges, jefe del Parlamento de mayoría opositora, afirmó que la jornada "marcará un antes y un después". La oposición afirma que tras el plebiscito se activará la "hora cero", la fase decisiva de las protestas, sin descartar una huelga general.

La consulta fue apoyada por asociaciones civiles, la Iglesia católica, Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos (OEA), Estados Unidos y varios gobiernos de América Latina y Europa. Buscando darle credibilidad, la oposición invitó como observadores a los expresidentes Vicente Fox (México), Andrés Pastrana (Colombia), Laura Chinchilla y Miguel Ángel Rodríguez (Costa Rica) y Jorge Quiroga (Bolivia).

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